MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
La multinacional de la automoción Trèves cerrará su fábrica de la avenida de Vigo antes de que termine el verano. Así se lo trasladaron sus responsables al comité de empresa ayer, indicando que el desmantelamiento de este centro de trabajo implicará la formulación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de carácter suspensivo y que afectará a los cerca de 140 empleados del centro. Es decir, de prosperar este procedimiento para el que ahora se abre el período de consultas, todos los asalariados irán al paro.
El final de la actividad, si salen adelante los planes de la firma francesa, se podría llevar a cabo incluso a finales de este mes de julio, justo antes de que la plantilla inicie sus vacaciones, marcadas para la siguiente mensualidad. En principio y a expensas del resultado que puedan reportar las conversaciones entre la dirección y el comité, que ya anuncia contundentes movilizaciones, la totalidad del personal, en su mayoría mujeres, se quedará sin ocupación, culminando así un proceso de despidos que desde el comité denunciaron ya hace meses.
Representantes de la dirección y de los trabajadores se citaron ayer a primera hora de la mañana y fue en este encuentro en el que los primeros confirmaron su pretensión de echar el cierre de estas instalaciones. El comité, de la CIG, explicó al término que las razones que llevan a esta auxiliar de firmas como Citroën a cerrar una de sus dos fábricas de Pontevedra "non teñen nada que ver coa folga do metal ou a crise do sector da automoción". Así el secretario nacional da Federación Galega de Alimentación, Mar, Transporte, Téxtil e Telecomunicacións (FGAMT) de la CIG, Xosé Fernández Piñeiro, vincula los planes de la empresa con la "deslocalización cara Portugal ou Marrocos" con el único objetivo de "gañar máis cartos".
Por parte de la empresa se escudan en la bajada productiva de su principal cliente, el recinto industrial de Citroën en Vigo, pero desde el comité insisten en que esto únicamente sería una excusa. De hecho, Fernández Piñeiro apunta que "si a outra fábrica de Trèves en Pontevedra, a do Campiño, recibise a producción únicamente da avenida de Vigo, esta tería uns 250 traballadores, cos que xa contou nos seus comezos".
Las instalaciones de la avenida de Vigo se dedican a la confección textil de alfombras y tejidos para asientos, montados en la otra planta capitalina. Desde el comité reprochan a Trèves que "aposte pola merma da calidade só en busca dun beneficio aínda maior" y que "non é de recibo" este cierre. Se refieren a que Tréves acaparó subvenciones a fondo perdido en materias de empleo, formación e investigación que alcanzaron los 3 millones de euros desde principios de esta década, cuando se instaló en el municipio del Lérez.