REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Trece arquitectos, repartidos en cuatro equipos, inician hoy una exhaustiva y profunda revisión de gran parte del parque inmobiliario del casco viejo, con el fin de comprobar su estado de conservación y reunir información con la que solicitar que el centro histórico sea declarado área de rehabilitación, como ocurrió ya con Estribela.
Los arquitectos, que fueron seleccionados por su colegio profesional, disponen de una tarjeta de identificación que deberán mostrar a los propietarios de los inmuebles. Su trabajo se prolongará durante dos meses y se inspeccionarán 400 edificios, el 56% de los 704 inmuebles catalogados en el recinto. Se optó por esa cifra después de verificar que los 304 restantes se encuentran en buen estado o son equipamientos públicos.
Cada equipo actuará en uno de los cuatro sectores en los que se ha dividido el casco viejo y se elaborará una ficha de cada inmueble, que se sumará a una encuesta socioeconómica ya realizada a unas 1.600 personas en los últimos meses y que se encuentra en fase de tratamiento estadístico.
Si se obtiene la declaración de área de rehabilitación, los propietarios podrán optar a ayudas para reparar sus viviendas.