N. D. - PONTEVEDRA
Las molduras y adornos de escayola que exhibe el salón del sesiones del concello presentaban grietas y deficiencias desde hace años. De hecho, el gobierno local dispone de un proyecto de rehabilitación del edificio que empezará por esta sala, la más importante de la Casa Consistorial. Desde ayer, está cerrada por completo, ante el peligro de que los desplomes iniciados en la tarde del lunes se prolonguen.
La primera caída se constató sobre las cuatro de la tarde del lunes. Unos trozos de escayola se desplomaron sobre la mesa principal de la estancia, en el lugar donde suelen sentarse los políticos que ofrecen conferencias de prensa a diario. A esas horas ya estaba prácticamente vacío el edificio. Pero en las horas sucesivas, los desplomes en la misma zona se repitieron y en la mañana de ayer ya se podía apreciar un notable destrozo de más de metro y medio de longitud, mientras que el suelo aparecía salpicado de cascotes.
Este incidente ha puesto en evidencia el deterioro que arrastra el inmueble, un edificio que se pretende rehabilitar por completo. Sin embargo, para ello es necesario acometer un traslado previo, en principio a la antigua sede de le delegación de Facenda en la cercana calle Michelena. Aunque esa mudanza se programó para abril o mayo, todavía no se ha cambiado ni una silla, un retraso que el gobierno local atribuye a la "falta de respuesta" de la Xunta, propietaria de la sede de Michelena. La alcaldesa en funciones, Teresa Casal, lamentó ayer que "hace semanas que no conseguimos contactar con la responsable del patrimonio autonómico, que es quien debe concretar cuándo podemos iniciar el traslado".