REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Las barracas de las fiestas volverán este año a la Alameda y su entorno, a pesar de las obras. Los trabajos de restauración del parque se detendrán durante la semana grande de la Peregrina, para acoger las atracciones y barracas. Se reanudarán al día siguiente de finalizar los festejos.
En concreto las obras se paralizarán entre los días 1 y 21 de agosto, según anunciaron ayer las concejalas de Urbanismo, Teresa Casal, y de Fiestas, Anxos Riveiro, que durante las últimas semanas han venido buscando una solución a la coordinación entre obras y festejos.
La empresa constructora se comprometió a agilizar el ritmo para recuperar este parón y tratar así de concluir antes de fin de año la obra, tal y como establecen los exigentes plazos del Fondo de Inversión Local del Plan E.
Antes de llegar a esta solución se barajaron distintas opciones, entre ellas trasladar los festejos a otro recinto, que fue descartado por la "difícil situación" que sufren este año tanto comercio como hostelería local.
El acuerdo supone también que los trabajos no volverán a sufrir ningún tipo de paralización hasta su conclusión.
Se descarta así la Alameda como recinto para la celebración de la Feira Franca, por lo que el Concello buscará ubicaciones alternativas para las comidas y cenas, como puede ser la avenida de Santa María, que ya estará transitable en el mes de septiembre, o la avenida de Montero Ríos.
Teresa Casal subrayó su apuesta por las fiestas en la Alameda y destacó que el proyecto incluye la nivelación del pavimento de tierra y la instalación de servicios enterrados de electricidad, agua y saneamiento que van a facilitar en el futuro el aprovechamiento de este recinto ferial.