C. G. - PONTEVEDRA
Dicen los antropólogos que todos los ritos que se celebran en la noche de San Juan son una representación de la eterna lucha entre el bien y el mal. Ayer ese enfrentamiento entre la luz y las tinieblas volvió a repetirse y así, durante las pocas horas de oscuridad que tuvieron las "meigas" para "amolar" a los pontevedreses en la noche más corta, éstos lograron espantarlas encendiendo casi un centenar de las tradicionales fogatas o "cacharelas".
Apenas hubo parroquia o barrio en el que no se encendiese un fuego para ahuyentar a los malos espíritus. Una de las hogueras más importantes es la que organiza la asociación de vecinos de Eduardo Pondal, quienes asaron 200 kilos de sardinas y 150 de chorizos al vino. Colectivos vecinales y culturales en Pedra do Lagarto, Estrigueiras, la Asociación Recreativa de Xeve, O Mirador de Monte Porreiro, A Piolla de Lérez, Santo André de Xeve o la Cultural de Mourente también prendieron su fogata para alejar el "meigallo".
Y es que puestos a librar una batalla contra los malos espíritus siempre es mejor hacerlo con el estómago lleno. Por eso no faltaron las sardinas asadas. Eso a pesar de la crisis, ya que según las pescantinas de la plaza de abastos de Pontevedra este año se realizaron muchos menos pedidos. También se compró menos churrasco, otro clásico en la noche de San Juan.
No fue un buen año para las pescantinas, ya que la abundancia de sardina disparó la oferta y los precios cayeron. Ayer el kilo se pagó a 5 euros, cuando el año pasado estuvo a 8 euros y no se vendió por debajo de 6. Aunque a primera hora de ayer se barajaron estos precios pronto cayeron y, dado que la sardina es un pescado que no se puede conservar de un día para otro, no hubo más remedio que "saldarla", venderla barata, para no perderla.
La Policía Local insistió en que las hogueras debían cumplir con los requisitos de seguridad (zona de combustión de 4 metros,dos de altura máxima y estar a 15 metros de edificios y árboles y para la combustión, sólo madera). No cumplir estas normas sí que sería tentar a las "meigas" en una noche en la que andan demasiado revueltas.
Por último, para completar el ritual, no olvide al levantarse hoy lavarse la cara con unas buenas hierbas de San Juan.