M. Q. - PONTEVEDRA
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF) aprobó ayer su primera directiva provincial, de la que depende un millar de trabajadores en todo el territorio de Pontevedra. El sindicato, hasta ahora dirigido por una gestora, eligió como presidente a Eduardo Rejo, quien también ostentaba el mando del organigrama provisional.
El Pazo da Cultura de Pontevedra acogió ayer el congreso de un colectivo centrado en los trabajadores públicos, si bien a lo largo de su desarrollo se hizo hincapié en una progresiva apuesta por el sector privado, que ya cuenta con representación. Los representantes de cerca de 400 afiliados de la zona de Pontevedra y algo más de 600 del área de Vigo quedaron así formalmente elegidos, después de que la candidatura liderada por Rejo obtuviese 40 de los 42 votos de los compromisarios con derecho a emitirlo.
Estrategias
La puesta de largo de la nueva directiva se realizó antes los responsables de ámbito estatal y autonómico, Domingo Fernández y José Francisco Méndez, respectivamente. Desde las 11.30 horas y hasta la tarde los asistentes debatieron acerca de la organización de la agrupación, así como sobre las estrategias que se desarrollarán durante la época de recesión económica, durante la que se genera una mayor conflictividad laboral, también en las administraciones.
Los responsables del sindicatos en la provincia mostraron su satisfacción al término del congreso, puesto que era el segundo que se celebraba en la historia de la central en Pontevedra y, además, quedó constituida de manera definitiva una directiva. Asimismo, se insistió durante su transcurso en la idea de seguir ganando más peso entre los trabajadores del sector privado y, de este modo, lograr también un mayor peso de esta central independiente.