C. G. - PONTEVEDRA
La Policía Local de Pontevedra afina su puntería. No es que antes no pudiera hacerlo, de hecho todos los agentes deben someterse a un ejercicio práctico de tiro al menos tres veces al año, sino que tenían que trasladarse o al campo de tiro de Cernadiñas, en Bora, o al cuartel de la Brilat, quedando a expensas de la disponibilidad de estas instalaciones, lo que suponía "perder" al agente para el servicio durante las horas que se tenía que someter al entrenamiento.
Ahora ya no es así, puesto que la Policía Local dispone desde ayer de un pabellón de tiro en las instalaciones de la propia Jefatura. Costó unos 200.000 euros y está equipado con las mejores medidas de seguridad. Esto permitirá a los agentes mayor flexibilidad para poder entrenar y además se podrían reincorporar al servicio de inmediato en el caso de que fuera necesario. Además, las instalaciones incorporan toda la nueva tecnología en este tipo de instalaciones para que los entrenamientos puedan ser más eficaces. Allí, los policías podrán entrenarse con distintos tipos de blancos, como algunos objetivos específicos con siluetas. Las paredes están diseñadas para absorber las balas gracias a unas láminas de caucho especial que impiden que reboten los proyectiles. El propio alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, no se pudo resistir a disparar unos tiros, por cierto, con muy buena puntería al acertar los cuatro disparos que realizó.
Esto permitirá a la Policía Local lograr un mayor nivel de entrenamiento aunque todos los agentes esperan que la cosa siga como hasta ahora, ya que nunca se vieron obligados a utilizar el arma contra nadie.