REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La modificación de crédito de 18 millones de euros con la que el gobierno local pretende evitar la elaboración de un presupuesto para este año, establece una inyección económica de 1,3 millones de euros para el casco viejo. Alrededor de 385.000 euros de esos fondos se destinarán a la remodelación de dos de sus calles, San Telmo (que une el Campillo con el entorno del parador, en parte con escaleras) y Violiña, en las inmediaciones de la plaza de Valentín García Escudero. Otros 50.000 euros están reservados para implantar la red wi-fi en plazas del centro histórico, un viejo anuncio municipal por el que aguardan numerosos vecinos.
Asimismo, se destinan unos 480.000 euros para obras en marcha como el entorno de Santa María, la musealización de los restos del Campillo o la plaza de García Escudero.
En conjunto, la modificación de créditos de 18 millones abarca numerosos capítulos, como la perrera municipal, el puente das Correntes o las guarderías de Monte Porreiro y A Parda. No falta el apartado viario, así, se destinan 2,3 millones más para la reforma de la PO-12 (el primer tramo de la autovía de Marín, que recibe 1,5 millones) y la reurbanización de Joaquín Costa, Pedra do Lagarto y A Estrada, con 1,8 millones. En ambos casos, la adjudicación de las obras es inminente.
“No habrá presupuesto”
Mientras tanto, el PP ha denunciado la práctica de utilizar este sistema financiero en lugar de elaborar el presupuesto, vía que la oposición califica de “barbaridad”. Telmo Martín dijo ayer que “cuando se hace una modificación de créditos en base al remanente líquido de tesorería, y agotando éste en su totalidad, es que los ingresos corrientes ya no dan para hacer inversiones”.
“Si Raimundo (González, concejal de Cuentas) no existiera habría que inventarlo. A este paso a partir de ahora cambiarán la Ley de Haciendas Locales y en lugar de hacer presupuestos los ayuntamientos harán modificaciones de crédito que es mucho mejor”, añade Martín, que ironiza: “A este paso, lo acaba fichando Zapatero, le nombra ministro de Trabajo y convierte los 4 millones de parados en contratos indefinidos. Este soluciona la crisis mundial en una semana”.