VÍCTOR MÉNDEZ - PONTE CALDELAS
Una carpa con capacidad para 500 personas, una banda de gaitas para amenizar y kilos, muchos kilos de carne. Esa fue la receta del éxito de la primera edición de la "Festa da Carne ó Caldeiro" promovida por la cooperativa Serra do Suido con el respaldo de los concellos de Ponte Caldelas y A Lama. El lugar de Pazos, en la villa termal, resultó ser un emplazamiento ideal para la celebración, cuyo éxito hace prever que tendrá su continuidad en los próximos años.
Agustín Amoedo, presidente de la cooperativa organizadora del evento, reconocía que la crisis económica está afectando seriamente al sector ganadero en el interior pontevedrés. "De 1.800 cabezas pasamos a 800 ou 1.000 en pouco tempo. Hai pouca demanda, e iso é o que queremos promocionar con esta Festa".
El alcalde de Ponte Caldelas, que mostró su apoyo a esta iniciativa desde el primer momento, explicó el carácter supramunicipal del evento. Perfecto Rodríguez señaló que "no está enfocada como una fiesta gastronómica al uso. La intención ha sido promocionar los productos de estos cuatro concellos (en alusión a Ponte Caldelas, A Lama, Cotobade y Fornelos de Montes), que a veces están divididos por la separación comarcal pero que están muy vinculados por su cercanía".
Las raciones que se repartieron ayer, al módico precio de 7 euros, constaban de 400 gramos de carne de ternera autóctona, un chorizo y patatas. Para completar el menú, la organización dispuso de puestos de venta de pan típico de la zona y de filloas, el mejor postre en estas celebraciones.
La ganadería de los responsables de esta cooperativa se cría en semilibertad, en fincas grandes o en el monte. Es por ello que la calidad de la carne es digna de mención, con calidad suficiente para conseguir el certificado de "producto ecológico". Ese podría ser el siguiente paso para la consolidación de esta ternera desde su origen, y una posible ampliación de un mercado que ahora se reduce a particulares y carniceros de la zona.