C.G. - PONTEVEDRA
Un autobús de línea que realizaba la ruta entre Pontevedra y Lérez sufrió ayer un aparatoso incendio cuando circulaba por la avenida de Compostela en dirección hacia la salida de la ciudad. Afortunadamente, el vehículo viajaba en ese momento sin pasajeros y la única persona a bordo era la conductora, que no sufrió daños. Se trata de M. C.M. F., de nacionalidad brasileña.
Según explicaron fuentes de la Policía Local, el siniestro se produjo sobre las once de la mañana. La voz de alarma la dio el conductor de un camión de Cespa que observó como el autobús estaba detenido en el arcén de la avenida Compostela, a la altura de los últimos edificios del campus universitario. Este camionero indicaba que en el exterior del vehículo se encontraba una mujer que estaba intentando apagar con un extintor el incendio que se había declarado en los bajos del autobús, sin embargo, las llamas estaban fuera de control y amenazaban con calcinarlo por completo.
La Policía Local dio aviso a los bomberos que movilizaron a los cuatro efectivos de servicio y a dos vehículos. Además, se procedió a cortar los dos carriles en sentido de salida de la ciudad en la Avenida de Compostela para permitir a los efectivos contraincendios trabajar con normalidad.
El tráfico de salida de Pontevedra por el norte se desvió por Martín Códax y hacia la carretera de Vilagarcía hasta las 13.10 horas, cuando quedó restablecida la circulación.
Antes, los bomberos tuvieron que emplearse a fondo durante un cuarto de hora para extinguir las llamas ya que el fuego se declaró en la zona baja del vehículo, en donde se encuentra el combustible, así como diversas correas y cintas, sistemas eléctricos, y otro material que devoraron las llamas. Hizo falta que vaciasen las dos bombas (unos 3.000 litros de agua, indican los bomberos) para sofocar el incendio. Éste causó daños graves en el autocar que portaba el rótulo de la empresa Monbús aunque en la documentación se cita como vehículo de Autobuses de Pontevedra. Aunque el fuego no dañó el habitáculo interior, sí provocó la rotura de algunas cristaleras por el calor, causó graves daños y calcinó la parte inferior del vehículo.
El fuego se provocó cuando el autobús iba circulando por la Avenida de Compostela, momento en el que la conductora observó como empezó a salir humo del vehículo. Trató de apagar las llamas pero era tarde. Los bomberos tuvieron que baldear la carretera de los restos del accidente y sobre todo de las manchas de gasoil que dejó el incendio.