C. G. - PONTEVEDRA
Los informes preliminares siguen apuntando a la rotura de una bolsa de agua en el subsuelo como la causa que pudo provocar una "descompresión" que "desestabilizó los cimientos" del edificio número 17 de Benito Corbal, lo que originó daños y grietas en su estructura, según explicó el alcalde de la ciudad, Miguel Anxo Fernández Lores.
No obstante, el propio regidor y los técnicos siguen advirtiendo que es demasiado pronto para dar por hecho que esta fue la causa única y definitiva de las importantes grietas que aparecieron súbitamente el martes por la tarde en el inmueble. El informe preliminar, elaborado por el director xeral municipal de Policía Administrativa, Manuel Torres, indica que al menos esto fue lo que ocurrió sobre la base de la descripción ofrecida por los operarios que estaban trabajando en el solar contiguo al edificio afectado. Todo parece indicar que la parcela contaba en la antigüedad con pozos y manantiales propios y que en el subsuelo podría existir alguna bolsa de agua a que salió a presión en cuanto fue "pinchada".
Cuestión "compleja"
En palabras del propio alcalde, averiguar las causas del incidente seguirá siendo una cuestión "compleja", puesto que lo que se desconoce es si la bolsa de agua era lo suficientemente grande para provocar esta "descompresión" y afectar a los cimientos del edificio o si hay que buscar el origen de las grietas en algún otro problema.
Lo que sí está claro, tal y como recoge el informe, es que en un momento dado "a través de uno de los huecos de los anclajes se alivió agua de forma espontánea procedente del subsuelo". También se estudia si pudo ser una conjunción de varios factores, entre ellos éste, lo que provocó el incidente.
Averiguar el origen de este asentamiento de los cimientos del inmueble es fundamental para adoptar las medidas correctoras que permitan garantizar la seguridad de los inquilinos de Benito Corbal y que las 15 personas actualmente realojadas en casas de familiares y hoteles puedan regresar lo antes posible a sus casas.
"Va para largo"
Por el momento, ayer nadie se atrevió a señalar una fecha. Sí se confirma que los cuatro o cinco días que se preveían inicialmente pueden convertirse en alguno más. "Va para largo", insistía ayer Javier Domínguez, presidente de la comunidad de vecinos.
Desde la empresa promotora, así como la consultora contratada al efecto, prefieren no realizar ninguna manifestación mientras los técnicos no terminen su labor y, junto con el Concello, insisten en que se trabaja para que los vecinos puedan regresar a sus casas cuanto antes pero que la prioridad es que lo hagan con totales garantías de seguridad.
Ayer algunos de los afectados regresaron al edificio junto con los técnicos y peritos para seguir evaluando el alcance de los daños. Su labor, principalmente, se centra en analizar cada uno de los testigos que fueron colocados en los últimos días para comprobar que las grietas no siguen avanzando. Según explicaron al presidente de la comunidad de vecinos, por el momento no se evidencia que ninguno de los resquebrajamientos se haya agrandado, por lo que se cree que el edificio está estabilizado y los desperfectos no irán a más. El primer día, el arquitecto de la empresa constructora, Raminosa, decía que los daños "no eran alarmantes", aunque comprendía el susto de los vecinos que encontraban en el interior del inmueble debido a que se produjeron de forma súbita.
Los técnicos volverán al número 17 de Benito Corbal hoy sobre las 12,30 horas para continuar con estas labores de seguimiento. Éstas se realizarán cada 24 horas, momento en el que la Policía Local levanta el precinto que pesa sobre la puerta de entrada a las viviendas y a los dos comercios afectados desde el martes. El resto del tiempo permanecen cerrados a cal y canto.
Pérdidas de los comercios
Precisamente los establecimientos de moda que permanecen cerrados empiezan a echar cuentas de las pérdidas que está suponiendo para ellos esta situación. Una empleada de "Vidrio" volvió ayer al comercio para abrir la puerta a los técnicos y señalaba que la situación de inactividad coincide con una semana en la que tenían previsto lanzar una promoción con el objetivo de captar clientes durante las semanas previas a las rebajas.
Mientras tanto, los afectados continúan realojados. Son unas 15 personas las que se han tenido que "mudar" a la fuerza de los que tan sólo 7 han elegido la alternativa del hotel que les ofreció desde un primer momento la empresa constructora. El resto buscó acomodo en casas de sus familiares en la ciudad de Pontevedra. El desalojo también afecta a varios despachos profesionales, como el de un procurador.