REDACCIÓN - PONTEVEDRA
A lo largo de la jornada de hoy comenzarán las obras para la instalación de un control de gálibo en el puente de Alba. Con esta medida, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras pretende evitar que se repitan accidentes de tráfico como el ocurrido este mismo lunes, cuando un camión quedó encajado bajo el puente ubicado en la PO-225, en la localidad pontevedresa de Alba, que provocó el corte del tráfico ferroviario durante cuatro horas. Pero este no fue el único suceso que se produjo en este punto, ya que hace tan sólo unas semanas se registró otro accidente de características similares también protagonizado por el conductor de un vehículo pesado.
El departamento dirigido por Agustín Hernández tomó la decisión de la instalación de este dispositivo de prevención para ofrecer una solución a los problemas generados por los camiones que no respetan la señalización de limitación de gálibo situada en este punto. El impacto de los vehículos provocan además importantes daños en la estructura del ferrocarril que obligan a cortar el tráfico de vehículos en la carretera autonómica y de trenes en la vía férrea.
El sistema de advertencia consiste en un pórtico de suficiente altura del que colgarán una serie de cadenas con pletinas independientes de color rojo y blanco situadas a una altura de 3.40 metros. Esta altura se corresponde con el límite de circulación de vehículos bajo el paso inferior. Con la puesta en marcha de este dispositivo se garantiza que, en caso de contacto, el sistema emite una señal sonora para advertir al conductor del vehículo que debe detener su marcha y evitar la destrucción del dispositivo de control de gálibo y la posterior colisión con el puente, tal y como sucedió el lunes pasado en la carretera PO-225.
Para la instalación de este dispositivo será necesario realizar actuaciones de señalización de obras y movimiento de tierras para instalar las cementaciones de las estructuras. A partir del próximo lunes, 18 de mayo, se acometerán los trabajos de hormigonado de las zapatas y la colocación de las barreras de seguridad que protegerán los pórticos. La previsión de la Dirección Xeral de Infraestructuras es que los trabajos terminen el próximo 25 de mayo, fecha en la que se instalarán los dispositivos de control de gálibo.
Para llevar a cabo esta actuación preventiva será necesario cortar la circulación en dos ocasiones. Estos cortes de tráfico tendrán una duración aproximada de entre 15 y 30 minutos y serán anunciados previamente para causar las mínimas molestias posibles a los usuarios de este vial.