M. Q. - PONTEVEDRA
Los dirigentes de la Diputación y el Concello se enzarzan de nuevo en otra polémica, en esta ocasión originada por el cierre de la casa de acogida a mujeres maltratadas de Cáritas. Desde el ala socialista del gobierno municipal se recriminó al ente provincial el pasado martes la "falta de implicación" del organismo provincial y también de la nueva Xunta para mantener en funcionamiento este servicio. Ayer la vicepresidenta Teresa Pedrosa respondió recordando que el Ayuntamiento "nunca puso ni un euro", por lo que consideró las palabras de los responsables del PSOE como una "desfachatez".
"Es indignante porque hasta hace poco funcionaba esta casa de acogido con la gestión de Cáritas y financiada al 50% por la Diputación", comentó, al tiempo que afirmó que el cierre fue una decisión "unilateral" por parte de la institución. "Nosotros mantuvimos conversaciones con los responsables de la casa y ya nos mostraron su inquietud ante la posibilidad de que Cáritas Diocesana de Santiago cerrase las dependencias de Pontevedra al no estimar operativo, desde su punto de vista, mantener esta casa abierta", detalló la popular Teresa Pedrosa.
En su respuesta aprovechó para cargar contra la política que desarrolla el bipartito municipal en materia social. "En estos diez años la ciudad sigue careciendo de una residencia pública de mayores no válidos, un centro de día y de una sola plaza pública de guardería". Por ello tildó de "indignante" que "ahora desde el Concello tengan el valor de decir que se cierra esta casa por culpa de la Diputación cuando desde la administración local lo único que se hizo fue aumentar el presupuesto social en 400.000 euros, el suelo de la concejala Margarita Castejón y de la directora xeral Carmen Santos", espetó.