M. Q. - PONTEVEDRA
Los próximos comicios al Parlamento Europeo traen sorpresas para Pontevedra. La ciudad será, junto a Lleida y Salamanca, las primeras en las que se podrá votar mediante un sistema denominado CAE (Colegio Administrado Electrónicamente). Se trata de una fórmula que desde el Gobierno califican como "más económica, eficaz, rápida y barata" que el uso de las papeletas tradicionales. Nunca antes se ha utilizado en el continente y por ello observadores de diversos países acudirán a estas tres ubes para conocer su funcionamiento.
La nueva herramienta tecnológica estará presente en las 105 mesas electorales de los 43 colegios que se habilitarán el próximo 7 de junio en la ciudad del Lérez. Cada una de ellas contará con un ordenador portátil, un lector óptico para leer los códigos de barras que se incluirán en cada candidatura y una memoria USB que contiene encripatada la lista de electores correspondientes a cada mesa. Los votantes podrán ejerecer su derecho tanto con DNI electrónico como si aún poseen el anterior. En el primero de los casos el documento se introducirá en un lector del ordenador y su titular tecleará un código. En el segundo, se buscará al elector en una lista informatizada de votantes, aunque de forma más veloz que la convencional, en papel.
El sistema garantiza la confidencialidad del voto, mejor aún que el sistema vigente, apuntan, al regirse todo mediante códigos. Al concluir la votación presencial se incluye la que llega por correo y el recuento acaba en unos minutos, no en horas, como es habitual. Luego se envían digitalmente los datos al Centro de Recogida de Información (CRI), en Madrid. Tras ello, las memorias USB y los discos duros se borran.
Este plan piloto podría extenderse a todos los colegios del Estado en las próximas municipales, en 2011. Así lo aseguró el director general de Política Interior, Adolfo Hernández, en compañía del alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, y del subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, todos juntos en la presentación de este sistema.
Una de los beneficios sobre los que más se insistió es en el ahorro ecológico y dinerario que supone. Y es que con la metodología actual "se tiran" millones de papeletas. La ley obliga a que se impriman tantas papeletas, de cada una de las candidaturas, como ciudadanos con derecho a voto. A las europeas se presentan 37, que hay que multiplicar por casi 40 milllones de posibles votantes. Para su elaboración se precisa cortar 22.000 árboles.