C. GARCÍA - PONTEVEDRA
Tienen entre 20 y 24 años pero el vídeo en el que atracan en menos de 37 segundos una gasolinera en Tenorio, Cotobade, ya ha dado la vuelta al mundo a través de internet. Sin embargo, el peso de la ley ha caído sobre los dos supuestos protagonistas de aquel “asalto exprés” ocurrido el 15 de enero en la estación de servicio y en el que uno de ellos esgrimía una pistola y otro un machete.
Si hace unas semanas era capturado el primero de los presuntos atracadores, la Guardia Civil detuvo el lunes al segundo de los asaltantes de la gasolinera, J. A. M. G. al que acusa de un robo con intimidación. Tiene 22 años y es vecino de Pontevedra. Las investigaciones se enmarcan dentro del operativo llevado a cabo por agentes de la Comandancia de Pontevedra contra la banda que integraban los supuestos autores de una veintena de robos en casas de Cotobade. En aquel entonces habían sido detenidos cinco jóvenes vecinos de este muncipio como integrantes del grupo, uno de ellos era menor. Entre los arrestados figuraba el primero de los implicados en el atraco a la gasolinera de Tenorio y ahora ha caído el segundo fruto de estas mismas pesquisas.
El operativo también ha permitido realizar una segunda detención a mayores relacionada con esta misma banda. Se trata de A. M. M., de 28 años de edad y también vecino de Cotobade. Se le acusa de un delito de receptación. En su domicilio se incautó una motocicleta procedente de la veintena de robos que se produjeron en este municipio, principalmente en las parroquias de San Xurxo, Tenorio y Viascón. Tanto A. M. M. como J. A. M. G. quedaron en libertad con cargos tras ser puestos a disposición judicial, según indicaron fuentes de la Comandancia. Hace semanas, los cuatro adultos que fueron llevados a declarar ante el juez por esta oleada de robos ingresaron en prisión, mientras que el menor quedó en libertad tras ser entregado a sus padres.
Fuentes Guardia Civil consideraba a estos jóvenes como una banda violenta. En los registros realizados hace dos semanas cuando se produjeron las primeras detenciones fueron confiscadas armas, como escopetas que eran fruto de algunos de sus robos en viviendas de Cotobade. Además, se recuperó numeroso material robado como un quad, una moto, electrodomésticos, herramientas de jardinería, carpintería y construcción así como menaje de cocina.
Los primeros cuatro detenidos eran jóvenes de la zona de Cotobade que conocían perfectamente los lugares en los que actuaban y fijaban sus objetivos en segundas residencias que sabían que estaban deshabitadas cuando procedían a dar sus “golpes”. Fue fundamental la colaboración ciudadana para conocer, por ejemplo, los vehículos que usaban los sospechosos para desplazarse.