N. D. - PONTEVEDRA
Desde primera hora de la tarde de ayer, la plaza de España es un territorio totalmente vedado al tráfico rodado y, en buena parte, al tránsito peatonal. Las obras del aparcamiento subterráneo entrar en su fase decisiva, para excavar toda la plaza, y para ello se ha vallado todo su perímetro y se han habilitado nuevos itinerarios de circulación rodada.
La calle Pastor Díaz, detrás del antiguo Gobierno Militar, es el principal acceso a zonas como Riestra, Gutiérrez Mellado y Michelena, mientras que para salir de ese ámbito existen dos vías posibles: enfilar las calles traseras de la Casa Consistorial, hasta llegar a Arzobispo Malvar. o dirigirse por la plaza de la Peregrina y el último tramo de Benito Corbal, para llegar al cruce de Daniel de la Sota y Cobián Roffignac, donde se han suprimido los bolardos.
Del mismo modo, la rampa de acceso al parking de Montero Ríos, junto a las ruinas de Santo Domingo, ha quedado anulado y la única entrada a este viejo subterráneo es desde Reina Victoria. Asimismo, se ha cambiado de sentido, una vez más, General Martitegui.
Este cierre total se prolongará mientras duren las obras de excavación de la plaza de España, la ejecución del futuro aparcamiento y el acondicionamiento de la superficie, es decir, aproximadamente un año, según los primeros cálculos. La excavación comenzará una vez que se ejecute el muro perimetral de todo el conjunto, un muro que delimitará el subterráneo y sustentará el terreno mientras se “vacía” el hueco interior. Se habilitarán tres sótanos, por lo que la excavación desde Santo Domingo hasta la Subdelegación del Gobierno alcanzará aproximadamente los diez metros de profundidad.