N. DAVILA - PONTEVEDRA
El proyecto urbanístico de los antiguos terrenos de Tafisa, que acumula años de tramitaciones, acaba de dar un paso casi definitivo para que la promotora Lar, propietaria de esos terrenos, puede solicitar las licencias de edificación de su barrio residencial. El Servicio Provincial de Costas acaba de comunicar al concello su visto bueno al proyecto de urbanización de la zona, lo que acelera su aprobación definitiva. Con ese documento ya en vigor quedará la puerta abierta a la ejecución, por fin, de las primeras obras en esos 100.000 metros cuadrados al borde del río Lérez.
Al mismo tiempo que aprueba este proyecto, Costas tramita la concesión al concello de la parcela de 14.000 metros cuadrados, integrada en los terrenos globales, de dominio marítimo-terrestre. La documentación remitida desde el Ministerio de Medio Ambiente y firmada por la jefa provincial Cristina de Paz-Curbera, apunta que “el proyecto tiene informe favorable de la Dirección General de Costas, condicionado básicamente a la tramitación del correspondiente título habilitante en aquellas zonas donde se preveía la ocupación de terrenos de dominio público marítimo-terrestre. El proyecto de urbanización -añade- se pretende llevar a cabo en diversas fases” y en la etapa inicial “no se contempla actuación alguna en esa zona de dominio público”.
En cambio, sí resultará afectado ese ámbito “durante la fase de ejecución de las obras por el acceso rodado para el paso de materiales, de vehículos y condicionantes de seguridad y salud”, por lo que será necesaria una solicitud previa de autorización temporal.
Con todas estas condiciones fijadas, “a juicio de este Servicio provincial de Costas no existe inconveniente en la ejecución de las obras”, lo que, para el gobierno local, supone salvar uno de los últimos obstáculos que se presentaron en el largo camino de recalificación de esos terrenos.
El pasado 19 de febrero se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia la aprobación definitiva del proyecto de equidistribución de Tafisa, que establece cómo se reparte la titularidad de la vieja fábrica. Pasado un mes desde entonces, ya es factible la inscripción a su nombre municipal en el Registro de la Propiedad de los 100.000 metros cuadrados, que pasarían así a convertirse en suelo público. Fuentes municipales apuntaron ayer que se está a la espera de que se concrete en breve esa inscripción registral. Este trámite permitiría, a su vez, firmar una resolución poniendo a disposición de la Universidad de Vigo la parcela de 20.000 metros cuadrados reservada desde hace años para levantar el futuro Edificio das Artes. Desde el rectorado se apuntó el pasado mes de febrero que sólo podrían aguardar hasta julio para obtener ese solar, ya que la facultad pontevedresa arrastra notables problemas de espacio para albergar a sus 700 alumnos.
Jesús Hernández, vicerrector del campus local, apuntaba entonces que “nuestra voluntad es que nos entreguen los terrenos este año. Antes de julio si es posible. Nosotros estamos dispuestos a esperar hasta este año, pero ya empieza a ser una necesidad absoluta porque Bellas Artes, cada día que pasa, y con el nuevo grado se demuestra aún más, tiene una insuficiencia estructural muy grande para una titulación de 700 estudiantes”.