B. MÁRQUEZ °Ω Pontevedra
La diversidad gana peso en el mercado laboral pontevedrés. Cuatro de cada diez trabajadores extranjeros que viven en Galicia prestan servicio en empresas radicadas en la provincia,sumando un total de 17.677 personas, de acuerdo con los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social, que tienen fecha de 30 de septiembre.
Es una incorporación paulatina que, por el momento y a pesar de la crisis económica en la que estamos sumidos,no se resiente.
En Galicia trabajan con los todo los"papeles"en regla un total de 44.279 ciudadanos extranjeros. Además de los 17.677 que lo que lo hacen en la provincia de Pontevedra, 15.032 son cotizantes a la Seguridad Social en A Coruña, 6.472 en la provincia de Lugo y 5.098 en la de Ourense.
El perfil biográfico de los inmigrantes en activo de Pontevedra desvela una mayoría aplastante de varones (el 78,3% del total) y una división prácticamente al 50% entre los nacidos en la Unión Europea y en países extracomunitarios, predominando entre el primer colectivo los naturales de Portugal y Rumania y entre los segundos, los colombianos y en un número parejo los brasileños y marroquíes.
Existe, sin embargo, una diferencia significativa si se conjugan las variables: origen geográfico y sexo, ya que entre los inmigrantes de los países comunitarios se contabilizan siete varones por cada tres mujeres, en tanto que entre los trabajadores no comunitarios la relación es casi de paridad.
Por lo que respecta a la inserción laboral propiamente dicha son los sectores de la construcción y de la hostelería los que asumen un mayor volumen de mano de obra extranjera, aunque es significativa en Pontevedra la presencia de inmigrantes en el sector de la pesca (fundamentalmente peruanos y subsaharianos de Ghana y Senegal) y de la industria.
En la construcción abundan los trabajadores portugueses, la práctica totalidad de los cuales no cambian su residencia familiar, si no que en función de la distancia que hay desde su casa hasta el centro de trabajo se desplazan diariamente a Pontevedra u otros puntos de Galicia o bien permanecen en territorio gallego de lunes a viernes, regresando con sus familias los fines de semana.
También es frecuente encontrar en las obras pontevedreses trabajadores latinoamericanos y marroquíes.
Este situación se empieza a dar también entre los profesionales de la sanidad,aunque en este caso son los médicos gallegos los que cruzan la frontera para integrarse en centros hospitalarios lusos y los enfermeros los que hacen el camino inverso para trabajar en la sanidad privada local.
Los inmigrantes latinoamericanos son, si nos atenemos exclusivamente a la mano de obra extranjera, los que copan subsectores como el de la hostelería y el comercio, fundamentalmente por una cuestión práctica: hablan el mismo idioma y en un porcentaje muy elevado tienen el aval de ciudadanos autóctonos con los que están relacionados por vínculos de sangre o de amistad.