X. M. del Caño / OURENSE
Un jurado popular declaró "no culpable" a Wahrani Majen Abdul del delito de homicidio que le atribuían por el apuñalamiento de Miguel Ángel González Ferreira, apodado "el Guindas", en la Praza da Madalena de Ourense, durante una pelea que se produjo el día 20 de febrero de 2006. Para tomar esta determinación, el jurado se basa en que, según su entender, las pruebas presentadas por los forenses "no fueron lo suficientemente categóricas", las pruebas aportadas por la Policía Científica no le parecen "concluyentes para que influyan en la resolución del caso", la mayoría de las declaraciones de los policías no le parecen "creíbles" y no considera fiables los testimonios de Antonio Dacosta Telle y Enrique Cuquejo Domínguez.
El jurado considera que no ha quedado probado que el acusado portase el cuchillo con el que resultó herido de muerte Miguel Ángel González Ferreira, "no queda probado que fuese con intención de matar", "no queda probado que hubiera dicho `¡Muérete cabrón!´", "no queda probado que el acusado tirase el cuchillo a una obra vallada".
Después de mantener discrepancias en la deliberación en varios apartados, los miembros del jurado consensuaron y aprobaron por unanimidad que Wahrani Majen Abdul "no llevaba el cuchillo en la mano. Miguel Ángel Ferreiro y Enrique Cuquejo le insultaron y el acusado al verse insultado, se pelearon, se enzarzaron en una discusión y Miguel Ángel con el cuchillo le rajó en la garganta y en el mentón al acusado. Se agravó la situación y el acusado al defenderse en la pelea clavó el cuchillo a Miguel Ángel a la altura del pulmón".
En el acta consta que durante la deliberación y en la votación "no se han producido incidencias entre los reunidos que excedan de los normales de toda discusión".
El acusado, después de conocer la sentencia que lo deja en libertad, dijo tres veces, ante la pregunta de si esperaba un fallo tan favorable: "¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios! ¡Gracias a Dios!", prácticamente llorando de la emoción. Y continuó en perfecto castellano -pese a que durante el juicio su defensa argumentó que la policía había interpretado que se declaraba culpable, debido a que se expresa mal en este idioma-, argumentando: "En el periódico antes de hablar, hay que mirar las cosas".
Al concluir la sesión, Wahrani Majen Abdul fue trasladado al centro penitenciario de Pereiro de Aguiar para que recogiera sus pertenencias.
Contra la decisión del jurado cabe recurso, por parte de la acusación y del Ministerio Fiscal, ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y luego ante el Tribunal Supremo.
El jurado encontró "poco creíble" que el acusado circulara por la calle con el cuchillo de grandes dimensiones con el que acabó perdiendo la vida Miguel Ángel González, además de mostrarse en desacuerdo con la versión de los hechos que realizó el fiscal.