X. M. del Caño / OURENSE
Julián Andrés López, el colombiano acusado de violar en Ourense a una niña de diez años de la misma nacionalidad, admitió ayer ante el titular del Juzgado número dos parte de los hechos que se le imputan, sobre la consumación de un acto sexual con la menor a la que atendía su compañera sentimental, pero pide una reducción de pena, alegando que lo hizo con su consentimiento. La acusación pedirá una condena que oscila entre los 12 y los 15 años de cárcel para el acusado, además de una indemnización económica, aunque al parecer el acusado no la podrá afrontar por encontrarse en prisión y sin recursos económicos.
La defensa, por su parte, después de que las pruebas de paternidad hayan demostrado que Julián Andrés López, de 30 años de edad, es el padre de la niña que nació fruto de la relación, con el 99% de probabilidad, reclama una reducción de pena alegando que "aunque este tipo de relaciones con niñas de diez años es una barbaridad en España, en cambio son muy comunes en Colombia", el lugar de procedencia de la víctima y del acusado. Además resalta que la menor siguió conviviendo durante meses con el acusado y su pareja, e incluso fue de vacaciones con ellos antes de que se descubriera el embarazo. También explicó que la madre de la menor se dedica a la prostitución en Santiago, y dejaba al cuidado de su hija durante toda la semana a la compañera del acusado, por lo que la niña "conocía perfectamente el medio en el que se movía".
Los hechos ocurrieron en Semana Santa del año 2005, después de que la madre le encargara a una amiga el cuidado de su hija, de nueve años de edad, a cambio de una compensación económica mientras ella permanecía toda la semana trabajando en Santiago. En el piso de Ourense residían el acusado, su compañera sentimental, que estaba al cuidado de la niña, una hija de la compañera sentimental, una hija de ambos y la madre de la compañera sentimental.
Según consta en autos, el imputado "salió de la ducha con una toalla, se metió en la habitación de la niña, le tapó la boca, le abrió las piernas y consumó una penetración", a raíz de la cual la niña quedó embarazada. Al parecer, hubo dos agresiones sexuales más, consistentes en diversos tocamientos.
La acusación le imputa al acusado "un delito de agresión sexual, tipo violación, independientemente de que la niña hubiese prestado consentimiento, dado que por la edad estaría tipificado como una agresión sexual". La niña "no tiene capacidad para prestar ese consentimiento". El Código Penal dice que, "cuando fuere menor de doce años, en todo caso no hay consentimiento". Cuenta con "el agravante de que la niña era especialmente vulnerable, por su edad".
De momento no se ha comprobado si la compañera sentimental del acusado estaba al corriente de los hechos, pese a que la acusación ha detectado una serie de indicios, en ese sentido, como que a la niña "le faltara la regla, pero eso es insuficiente para realizar una imputación".