Es un procedimiento administrativo establecido, pero que está comprobado que administraciones y empresas hacen caso omiso: para ejecutar algún tipo de obra en el dominio hidráulico es perceptivo contar con la autorización de la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN). De no hacerlo, como ocurrió en este caso, el riesgo que se corre es la denuncia, que en esta ocasión presentó un colectivo ecologista, o la actuación de la propia Confederación, y que en otras ocasiones llevó, incluso, a la paralización de las obras.
Es por eso que desde la propia CHN, que confirmaron la resolución de Medio Ambiente que daba a conocer "Amigos da Terra", se insistía en el cometido que tiene el organismo en "velar por la legislación vigente", sobre todo en lo que se refiere a las cuencas de os ríos y aprovechamiento hidráulico de titularidad pública.
Aunque entienden que es legalizable la "chimenea de equilibrio", como un elemento de seguridad dentro del sistema de suministro de agua potable a la ciudad, sostienen que se debió solicitar la autorización correspondiente. Un mensaje dirigido al Concello de Ourense, responsable de la obra, aunque la ejecute la empresa concesionaria del servicio municipal del agua, Aquagest.