El representante legal de la empresa, Juan Luis Díaz Pulido, se reunió ayer con otros responsables de la entidad tras recibir la notificación del concello, pero no con el titular Basilio Martínez Serodio que, según explicó, "se encuentra en América y todavía no está al tanto de esto". Por el momento están estudiando los fundamentos jurídicos de esta orden aunque, asegura, "a simple vista parece que no hay motivo para paralizar las obras". De hecho, recuerda que tienen licencia municipal y amenaza con "exigir daños y perjuicios" si paran definitivamente el proyecto. Pulido afirma que Xardín das Burgas "está en medio de una guerra política entre Xunta y Concello por este asunto" y acusa al gobierno autonómico de "utilizar las instituciones públicas con fines partidistas".
Lo mismo opina el edil de Urbanismo, Enrique Nóvoa, que ve un "fondo político" en la actuación de Patrimonio. Y aunque reconoce que el hotel balneario "es bueno para Ourense", admite sus errores: "No les hemos concedido licencia para el sellado del solar ni para la ejecución del hotel porque ya no confiamos en este empresario", apunta. En cualquier caso, Nóvoa matiza que los 150 metros de perímetro protegido desde el manantial son difíciles de medir: "¿Desde dónde empezamos a contar?".
Por su parte, el portavoz del BNG, Alexandre Sánchez Vidal, ve en este informe un "adianto do agasallo dos Reis" y recupera su propuesta de redactar un plan termal director para todas las actuaciones en el entorno de As Burgas que se desarrollaría en consenso con la revisión del PERI del casco histórico. El PSOE insiste en la expropiación.