X.M.C. - OURENSE
El Servicio Galego de Saúde (Sergas) reconoce que se ve obligado a meter hasta dos o tres pacientes en habitaciones individuales del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) por el repunte epidemiológico de la gripe. El Punto de Atención Continuada de Ourense ha rebasado la media en los últimos días, desde la franja de 88 a 92 habituales, a 224 en la jornada del sábado, 273 el domingo, 156 el lunes y 266 el martes. Y el servicio de Urgencias atendió el lunes a 295 personas y el martes a 266, frente a la media habitual, que oscila entre 250 y 270.
Para dar respuesta a esta situación, y ante la posibilidad de que la tendencia se mantenga, el CHUO está "planificando y aumentando su máxima capacidad de hospitalización". Las medidas adoptadas por la dirección del centro, consisten en "priorizar las necesidades asistenciales sobre la confortabilidad", introduciendo una segunda cama en algunas habitaciones de uso individual, y una tercera en estancias de mayor superficie. El centro cuenta con 837 camas declaradas (25 más que las que tenía antes del traslado de medicina interna desde Piñor), a las que hay que sumar las 20 camas que mantiene de reserva en la primera planta del referido hospital de Piñor, que abrirá "en caso de necesidad".
La situación se debe, según el Sergas, a que la incidencia de infecciones respiratorias y de gripe están produciendo un agravamiento o descompensación de los pacientes de edad avanzada y crónicos, que genera una mayor presión de urgencias y demanda de camas, además de prolongarse la estancia media de hospitalización, lo que genera una "sobredemanda de camas superior al aforo del complejo".
El Sergas explica que estos repuntes "son habituales" en determinadas épocas del año en el conjunto de los hospitales públicos, por lo que tanto el personal como las infraestructuras "están preparados para asumirlas con normalidad, asistiendo e ingresando a todo aquel que lo precise".
Pese a las molestias que sufren los pacientes, derivadas de la mayor afluencia a urgencias, la gerencia de gestión integrada de Ourense, Verín y O Barco garantiza que la totalidad de las unidades de hospitalización del Complexo Universitario de Ourense cuenta con el adecuado y correcto equipamiento e instalaciones para esta función.
El servicio de Urgencias del CHUO tiene un sistema de clasificación de urgencias, que son atendidas respondiendo a la priorización, en función de una valoración asistencial inicial, y no por orden de llegada, por lo que, en los momentos de mayor afluencia puede producirse el aumento del tiempo de espera de los pacientes menos graves, "siempre en beneficio de los que necesitan atención más inmediata".
Ante esta situación, la gerencia agradece al conjunto del personal y a los dispositivos de Atención Primaria, Centros de Saúde y Puntos de Atención Continuada, el importante esfuerzo que están realizando estos días para atender a la población que lo requiere. Y pide a los usuarios que hagan un buen uso del servicio de urgencias hospitalarias, evitando acudir al hospital, si pueden recibir atención en el Centro de Saúde o en los Puntos de Atención Continuada.
Por su parte, la comisión de centro del CHUO sostiene que la acumulación de pacientes en Urgencias "no era nada puntual", tal como decía la gerencia en su momento, "sino que es algo habitual, ya que se está dando un incremento significativo en la frecuencia de urgencias y en los ingresos hospitalarios", debido al repunte de las infecciones respiratorias.
La comisión de centro resalta que ayer mismo había diez enfermos pendientes de ingreso, ocupando los boxes de atención a Urgencias y las salas de espera de resultados, con pacientes de observación, por lo que "tienen que permanecer en los pasillos". Esto supone que el tiempo de espera de los pacientes se vea incrementado, lo que lleva a estos a permanecer en el servicio "hasta 7 y 8 horas o más" para ser atendidos por un facultativo. Todas estas incidencias no solo las sufren los usuarios, sino que los propios trabajadores "son incapaces de atender de forma adecuada a los enfermos ubicados en los pasillos o en cualquier otra dependencia", además de tener "dificultades" para mantenerlos localizados.
Personal del centro considera que lo más grave es que "hay 36 camas libres" en la primera planta del hospital de Piñor, disponibles para utilizar en caso de necesidad, por lo que considera que la gerencia debería ocuparlas. Contempla esta situación como una consecuencia del cierre del hospital de Toén, para trasladar los enfermos de psiquiatría a Piñor. Y resalta que al incrementar el número de pacientes por habitación, algunos se encuentran "sin oxígeno y sin calefacción".