S.F. - OURENSE
La tregua meteorológica apenas duró dos días. El termómetro volvió a descender ayer hasta niveles por debajo de cero en la provincia de Ourense, donde la montaña de A Veiga registró la más baja de Galicia, con -10º. En esta zona oriental, el termómetro no alcanzó valores positivos en toda la jornada, manteniéndose por debajo de cero en Manzaneda, A Veiga y Carballeda de Valdeorras.
Además, la masa polar que afectó a toda la provincia, en alerta amarilla por temperaturas mínimas, se acompañó de un viento helado que provocó una sensación todavía inferior a la que reflejaba el termómetro. En puntos como A Veiga superó los -15 grados.
La de ayer también fue una jornada fría para el sur de la provincia. En Verín el termómetro cayó por debajo de -6 y en Baltar se mantuvo en cinco grados por debajo de cero. También la Serra do Xurés sufrió una jornada de frío extremo, con mínimas muy bajas y máximas que no llegaron a los dos grados.
En la capital, la mínima cayó a los -2,2 grados y la máxima casi alcanzó los diez grados positivos, sin embargo, la sensación térmica fue de más frío al registrarse rachas de viento helado que superaron los 57 km/h. Esto provocó que las personas se abrigasen en exceso y recurriesen a gorros, guantes y bufandas para proteger todo el cuerpo.
En todo caso, el viento alcanzó velocidades superiores en otros puntos de la provincia, como en el Alto do Rodicio, donde superó los 85 km/h. En general, el viento sopló con fuerza en todo el territorio, pero especialmente en la franja oriental y el sur.
La provincia de Ourense continúa hoy y mañana en alerta amarilla por temperaturas mínimas inferiores a menos seis grados en las zonas altas de montaña, y de menos cuatro en el resto. En todo caso, el informe de adversos de Meteogalicia destaca que el efecto de la masa de aire frío que afecta a la provincia comenzará a remitir durante la jornada de hoy, si bien las temperaturas mínimas durante la noche pueden quedar localmente por debajo de limiar de alerta.