J.F. - OURENSE
Son los chicos para todo, un grupo de intervención rápida crucial en situaciones de emergencia. "¿Quién frena los incendios al lado de las viviendas cuando no hay brigadas?; ¿quién se encarga desde limpiar carreteras y echar sal a paliar los daños de inundaciones o a intervenir en accidentes graves de tráfico?", retrata un responsable de unidad. La austeridad y las decisiones contradictorias de dos consellerías de la Xunta amenazan con fulminar al servicio estable de Grumir –24 horas alerta, 365 días en vela– , que en Ourense prestaban 14 concellos con aportaciones del gobierno autonómico. Muiños lo tiene en suspenso porque no puede pagar. Ribadavia, copartícipe en labores de seguridad en una vía tan conflictiva como la A-52, solo tiene recursos para mantener el contrato de los tres efectivos fijos hasta marzo de este año. O Carballiño, con un Parque de Bomberos prometido y en espera, deberá presupuestar de su bolsillo para salir adelante, denunciaba ayer el PSdeG.
Sucedió con la falta de pago a los concellos de la partida de ayuda a domicilio y, en una postura que no se desveló hasta los últimos días del año pasado, la administración autómica no ha pagado ni garantiza el grueso de las ayudas que costean las unidades de intervención rápida. Cumple la consellería de Presidencia de Alfonso Rueda, con cerca de 8.000 euros por concello y la voluntad, según sus portavoces, de "seguir colaborando en la misma línea con los ayuntamientos". El hachazo procede de la consellería de Medio Rural –ahora fusionada con Mar–, que no abonó los 25.000 euros por concello correspodientes a 2011 pese a estar comprometidos en las cuentas autonómicas y pese a haber sido asumidos, con otros costes a mayores como el combustible o el gasto en cotizaciones a la Seguridad Social, por los propios ayuntamientos. Fuentes municipales aseguran que la retirada de ayudas del antiguo departamento del exconselleiro Samuel Juárez se debe al gasto excesivo en la campaña de extinción del pasado verano, que se desbocó en octubre con un plaga de incendios en Ourense coincidente con reducción de medios y brigadas. Desde el nuevo departamento que suma Rural y Mar a la consellería, este periódico no obtuvo respuesta.
Cuarenta y siete municipios de toda Galicia están afectados por el recorte de Fondos y, en fuentes municipales, se pide la inmediata intervención del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, para asegurar la viabilidad del servicio. "Entiendo que con la ampliación del plazo para devolver fondos al Estado pueden revisar cosas como esta y mantener un servicio básico", expresa un alcalde como Plácido Álvarez, del PP.
La Fegamp, presidida tras el cambio de cargos por el alcalde popular de Ferrol, José Manuel Rey Varela, comunicó a los concellos afectados por el drástico recorte la convocatoria de "un grupo de trabajo de emergencias para buscar una solución".