J.F. - OURENSE
"En ningún momento se le atribuye al señor Barrera un comportamiento cobarde en acto de servicio, sino que se cuestiona su actuación en relación a dos subordinados a los que, a juicio del denunciado, debió haber defendido". El juez incardina en la libertad de expresión a la que tiene derecho un sindicato, las críticas vertidas en un escrito por el secretario provincial del SUP, Roberto González, que reprobó la labor del comisario jefe de Ourense, Ángel Barrera, tras el expediente abierto a dos policías que "por un malentendido", abandonaron antes de tiempo una comisión de servicio durante la visita del Papa Benedicto XVI a Santiago, el pasado noviembre.
González y sus homólogos en el sindicato a nivel autonómico y estatal, José Freire y José Manuel Sánchez Fornet, que pusieron su firma en el comunicado, salen absueltos de una falta de injurias por la que el fiscal jefe de la Audiencia solicitó 9.000 euros por daños morales más una multa.
El magistrado del Juzgado de Instrucción Número Uno, concluye que el portavoz ourensano del SUP -que representa al 70% de agentes de la Comisaría- "intentó cuestionar la labor del comisario (...) pero en ningún momento pretendió atentar contra el honor del mismo". De sus dos compañeros, deduce que rubricaron el documento para darle su apoyo.
El juez valora que la crítica "podría haberse hecho empleando otros términos menos molestos" -el fiscal reprochó a los sindicalistas "las formas"-; aunque comprende que las manifestaciones "constituyen el ejercicio ordinario de la libertad de expresión".
La autoridad critica que el caso se llevara a la vía penal -el fiscal jefe se querelló a petición del comisario- considerando "excesiva" la criminalización efectuada de los hechos enjuiciados".