J.FRAIZ - OURENSE
Deslindar la frontera entre el derecho a la libertad de expresión en el ámbito de la crítica de un sindicato, y la injuria penal. Tres representantes del SUP -la central mayoritaria en la Comisaría-, el secretario provincial, Roberto González, y sus homólogos a nivel nacional y autonómico, fueron juzgados ayer por redactar, el primero, y secundar, los segundos, un escrito que tildaba de "cobarde" o "traidor" al comisario jefe de Ourense, Ángel Barrera.
El fiscal jefe, que presentó en su día una querella a requerimiento del mando, tramitada inicialmente como delito y rebajada luego a falta, reclama el pago solidario de 9.000 euros por daños morales además de una multa. Los delegados enmarcan el comunicado, difundido por correo a los afiliados y expuesto en un tablón y en la web del sindicato, como una herramienta más de la labor sindical. González negó el ánimo de querer injuriar a Barrera y aseguró que solo pretendía "defender a unos compañeros que fueron injustamente expedientados".
El detonante se remonta a noviembre pasado, en el contexto de la visita del Papa a Santiago de Compostela. Seis agentes de la Comisaría Provincial de Ourense acudieron en comisión de servicios a reforzar el operativo y dos de ellos, terminaron finalmente sancionados por regresar sin agudar al relevo. Lo desconocían y todo fue un "malentedido" y un "cúmulo de errores", según los sindicalistas. No obstante, sospechan que el comisario ourensano dio el visto bueno a que se expedientara y sancionara a los dos agentes, como finalmente así sucedió, pese a que las competencias, según resaltó el fiscal correspondían exclusivamente al jefe de la Comisaría de Santiago de Compostela.
El fiscal reconoció el derecho a la crítica sindical pero afeó "las formas". Citó expresiones imputadas a Barrera como "saldar cuentas pendientes en un acto de cobardía", cometer "traición a los policías" y actuar por "venganza". "La forma sí importa y más, cuando se trata de agentes de Policía", argumentó el fiscal.
En cambio, el secretario provincial del SUP, Roberto González, dijo que el escrito recogía "expresiones metafóricas" para mostrar el descontento con un expediente "injusto" y la responsabilidad del comisario "por no dar la cara".
Barrera, que confesó haber recibidos llamadas tras trascender el contenido del escrito y ser difundido en la prensa, asegura que se sintió "muy mal" y que "todavía no me he recuperado". Al respecto, el letrado del SUP considera "excesiva y desproporcionada" la reclamación de 9.000 euros y recuerda que el comisario no aportó parte médico como prueba.
José Freire, responsable del SUP en Galicia, José Manuel Sánchez Fernández, secretario general nacional, y el propio González, recibieron el respaldo de una veintena de agentes y representantes de Policía y de la Guardia Civil.