J.FRAIZ - OURENSE
La Audiencia decidirá "en los próximos días", aclaran fuentes del tribunal, si suspende o no la condena del sacerdote y patrono de la Fundación San Rosendo, Benigno Moure, condenado en firme por apropiarse de 600.000 euros y del patrimonio de un matrimonio de mayores ingresado en uno de sus centros geriátricos.
Dos años después de ser condenado y tras el intento fallido de recibir el indulto del Gobierno; los magistrados disponen de nuevas pruebas para adoptar un dictamen e informes de partes.
Entre ellas, un segundo informe de la clínica forense que en 2009 desaconsejó la entrada en prisión del cura por enfermedad, y que ahora reconoce dolencias "crónicas, graves e incurables" que podrían agravarse entre rejas, pero también que valorar la reclusión no compete al Imelga y "va a depender de las posibilidades del centro penitenciario de disponer de los medios para manejo de este tipo de pacientes". Benigno Moure precisaría bastón, cama ortopédica y pañales de incontinencia. Un índice que mide la calidad de vida lo califica "entre un 70-80" sobre 100.
La Fiscalía instará a no suspender la pena por cuestión de enfermedad como plantea la defensa, destrabando el camino a que se acuerde la ejecución de condena, que lleva pareja 5 años de cárcel y 5 de inhabilitación. Benigno Moure, a sus 78 años, acude a diario a la sede de la fundación y oficia misas en una parroquia. "Si las dolencias no le impiden desarrollar su vida y trabajo, no pueden usarse como justificación", aduce la acusación particular.