SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
Siete personas han perdido la vida este verano en las carreteras de la provincia a causa de los accidentes de circulación. La campaña iniciada por la Dirección General de Tráfico (DGT) el 1 de julio y cerrada anoche con motivo de las vacaciones de verano ofrece este balance que si bien recoge dos fallecidos menos que en el mismo período del año pasado engorda la memoria anual de víctimas en carretera arrojando un total de 20 muertos en lo que va de año, uno más que en la misma franja de 2009.
Concretamente, en julio fallecieron cuatro personas en tres siniestros en Ourense, y en agosto fueron tres los que perdieron la vida en la carretera. La cifra para el mes actual es positiva en referencia al ejercicio anterior, que registró un total de seis fallecimientos en agosto, uno de los períodos más negros en cuanto a accidentes de tráfico en la provincia en los últimos años y que contrastó con las 3 víctimas que había arrojado el mes de julio anterior. Con todo, el total de fallecidos ascendía a 9 personas en 2009, las mismas que habían perdido la vida en la campaña de verano en 2008.
Respecto al total de víctimas mortales en carretera en lo que va de año, la cifra es negativa en cuanto a que suma un fallecido más que en 2009, con 20 muertos frente a 19.
Pero además, las carreteras de la provincia de Ourense han registrado este mes una media de cinco accidentes de tráfico diarios, con un total de 150 siniestros contabilizados hasta el 26 de agosto, de los cuales 135 fueron sin heridos. En los 15 restantes se sitúan las tres víctimas mortales ya citadas, 14 heridos graves y otros 14 leves.
Siete siniestros ayer
La Guardia Civil de Tráfico asistió ayer al menos a siete accidentes de circulación en las carreteras de la provincia. Sólo en uno de los casos se registró un herido grave. Se trata de una salida de vía en la carretera provincial OU-104 que comunica Maceda desde la rúa das Canteiras con las localidades de Vilarellos, Zorelle y Bustavalle, en el entorno del Alto do Couso.
El vehículo en el que viajaba un matrimonio de origen catalán se salió de la vía en el punto kilométrico 2,3 y se despeñó por un pequeño terraplén. Ocurrió a las 9 de la mañana y requirió la asistencia del 061, así como de efectivos de Protección Civil y de la Guardia Civil de Tráfico. El conductor resultó herido grave y la mujer con lesiones leves. Ambos tienen 64 años.
Otro accidente con heridos leves tuvo lugar a las 13,55 horas en el municipio de San Xoán do Río, en la aldea de Castromao perteneciente a la parroquia de Castrelo. Según fuentes de la Guardia Civil ocurrió en el punto kilométrico 248 de la OU-536 por colisión lateral de dos turismo en un cruce.
A las cuatro de la tarde se registró otro siniestro de tráfico en la CV-323 que comunica Ponte dos Gozos con Parada de Sil, en el lugar de Loureiro perteneciente al municipio de Nogueira de Ramuín. En este caso, según fuentes de emergencias 112 el turismo volcó por causas que se desconocen, si bien el conductor salió por su propio pie. Se trasladaron al lugar del suceso una patrulla de la Guardia Civil y los medios sanitarios del 061.
A las 12,06 se produjo otro accidente en Taboadela con un herido leve. Se trata de una salida de vía en el centro de la localidad, a la que asistieron el 061 y la Guardia Civil.
Asimismo, dos coches colisionaron también en O Barco, en la calle Santiago Melopizón a las 12,43 horas, sin que se registrasen heridos.
Las patrullas de Tráfico se desplazaron también a Calvos de Randín, a las 14,06, por otro accidente sin heridos y más tarde, a las 18,20 horas a la localidad de A Valenzá, en Barbadás, requeridos por una caída de moto junto al campo de fútbol. Según emergencias 112 el motorista resultó herido leve, por lo que se pidió la asistencia de una ambulancia para su traslado al centro sanitario.