M.J.ÁLVAREZ - OURENSE
Más de un centenar de vecinos de diez edificios de A Cuña tuvieron que ser desalojados a mediodía de ayer, mientras el entorno de sus casas quedaba acordonado durante más de cuatro horas, como medida preventiva ante el riesgo de explosión tras la perforación de una tubería de gas propano, ocurrida de forma fortuita, durante las obras de ajardinamiento que se realizan en la zona.
Los hechos se produjeron a las 13 horas de ayer, cuando una excavadora que trabajaba en el ajardinamiento del Centro Cívico que está ejecutando el Concello en la calle Peña Rey, en el barrio de A Cuña perforó una tubería, conectada a su vez a un depósito de propano ubicado en el subsuelo del jardín y cuya existencia desconocían los obreros, provocando un fuerte olor a gas en todo el barrio.
Inmediatamente y ante el temor de una posible explosión, se desplegó en la zona un amplio operativo de seguridad, con la participación de patrullas de la Policía Nacional y Local que desalojaron las viviendas que rodean el edificio del Centro Cívico municipal y acordonaron la zona para impedir el paso de vehículos y personas en un radio de más de cien metros.
Procedimiento
Mientras tanto una unidad del cuerpo de bomberos de Ourense, en colaboración con técnicos de una empresa especializada en gas desplazados a la zona, procedieron a la búsqueda del lugar de la fuga y optaron posteriormente por “inertizar” el gas –dejarlo inactivo– que había en el interior del depósito, para controlar su salida y evitar explosiones.
Para ello los bomberos procedieron al llenado de agua del depósito por uno de sus orificios, para provocar la lenta liberación del gas a la atmósfera. “El propano es más pesado que el aire y tiende a bajar al suelo; por eso tras el vaciado del depósito inspeccionamos uno a uno cada portal y edificio del entorno con un detector de gas, para comprobar que no habían quedado restos en el interior de los inmuebles”, explicó un portavoz de los bomberos.
Fue por eso que los vecinos que habían sido desalojados a las 13 horas, no pudieron regresar a sus viviendas hasta pasadas las 17 horas de ayer. Una ambulancia del 061 permaneció en la zona durante todo el proceso de evacuación, limpieza e inspección.
Las fincas de A Cuña que tuvieron que ser desalojadas como medida preventiva están ubicadas en la calle Peña Rey en la que se encuentra el Centro Cívico, Santo Cristo y Cantareliña, aunque las distintas fuerzas de seguridad participantes difieren en el cómputo final de edificios desalojados.
La rápida actuación y coordinación de los equipos policiales y de emergencias evitó daños personales o materiales. No obstante las labores de desalojo crearon escenas de tensión entre los vecinos, especialmente entre algunos de avanzada edad y con problemas de movilidad.
“Había un olor insoportable que invadía el barrio y bastante miedo, porque los técnicos tardaron un tiempo en saber de donde procedía la fuga y no sabían cómo atajarla”, afirma una vecina.
Según el testimonio vecinal el depósito de propano pertenece al edificio que el concello de Ourense está remodelando para convertirlo en Centro Cívico y multiservicios para el barrio de A Cuña.
Sin embargo el depósito podría estar en desuso desde hace quince o veinte años, pues el edificio del Centro Cívico en el que ya funcionaron en los últimos años otros servicios municipales, entre ellos el archivo municipal que continua allí, dispone de otro sistema de calefacción de gasoil.
Por eso cuando los operarios de la empresa adjudicataria procedieron a mover las tierras para hacer el jardín, lo hicieron sin saber que había un depósito de gas en el subsuelo.