MIRIAM GONZÁLEZ - OURENSE
La riqueza termal de Ourense es un tesoro invisible que habita debajo de los pies de sus habitantes. De ello da cuenta la buena ocupación que están consiguiendo este verano, con un alto nivel de visitas turísticas a este sector del relax. Son visitantes que vienen buscando la paz, el relax y las variadas propiedades terapéuticas de sus aguas.
La provincia está repleta de centros en los que se pueden tratar numerosas dolencias físicas e incluso aquellas que no se ven, pues los maravillosos enclaves en los que están situados permiten imprimir en todos los visitantes una sensación de paz y tranquilidad inigualable.
El interior gallego y sobre todo ourensano está comenzando a renacer y a explotar las aguas qu,e desde tiempo inmemorial, mejorar la salud de lo que la conocen en.
Ourense, la ciudad de As Burgas, nació como un lugar donde el oro del Miño y las aguas de la profundidad de la tierra le han dado el nombre y han impreso las características de esta tierra.
A pesar de que Ourense fue habitado desde hace milenios no fue hasta los primeros siglos de esta era cuando se conformó como un núcleo destacado.
La fundación romana fue consecuencia de la construcción del majestuoso puente que se alza por encima del río Miño, los ciudadanos romanos fueron los primeros en explotar la riqueza termal que se hallaba en el sur de la Gallaecia. Las aguas termales tiene su origen en las profundidades de la tierra, atravesando las pequeñas fisuras que el sustrato de granito les permite, adquiere las propiedades de los minerales por los que pasa llegando a la superficie donde consigue trasladar a todos aquellos que la disfrutan a un remanso de paz y salud.
Los romanos eran unos grandes aficionados a este tipo terapias con aguas minerales, por lo que al llegar a Ourense encontraron un riqueza termal sin comparación, por toda la provincia se reparten lugares donde las aguas se vuelven medicinales y los paisajes la mejor terapia anti estrés que existe.
Hoteles Balnearios
La provincia de Ourense cuenta con doce balnearios, de los cuales el de Ribadavia y Leiro aún no están abiertos.
Categorizarlos es imposible, porque la belleza que cada uno de estos lugares puede mostrar tiene unos rasgos peculiares y únicos. La provincia ourensana cuenta con cuatro hoteles balnearios: en Lobios se encuentra el Hotel Balneario Lobios-Caldaria es una estación termal donde se desarrollan programas de hidroterapia, rehabilitación, masajes, estética, fangoterapia e inhalaciones, las aguas de Riocaldo están especialmente indicadas para procesos crónicos digestivos, reumatológicos, dermatológicos y respiratorios. El hotel tiene una categoría de cuatro estrellas y cuenta con 85 habitaciones de categoría cuatro estrellas.