X.M. DEL CAÑO - OURENSE
El portavoz del PP, Enrique Nóvoa, responsabiliza al gobierno bipartito del Concello de Ourense, que preside Francisco Rodríguez, de "dilapidar 30 millones de euros", en gasto "irrelevante e improductivo", por la carencia de "un liderazgo y de un proyecto claro para la ciudad". Sostiene que los grandes lapsus o carencias en los que ha incurrido fueron no impulsar el Plan Estratégico Termal, el Parque Empresarial y los dos aparcamientos programados para el bario del Puente, que cuenta con cerca de 40.000 habitantes.
Nóvoa contempla los tres años transcurridos del actual mandato como "una oportunidad perdida, porque nunca hubo tanto dinero, para lo poco que se hizo". Considera que el "despilfarro" empezó por el diseño de los propios órganos de gestión, porque es "un gobierno muy caro", debido a la proliferación de dedicaciones exclusivas, direcciones generales, cargos de confianza e incluso una concejala no electa.
Las inversiones estratégicas no prosperaron, según Enrique Nóvoa, porque "hay dos gobiernos enfrentados", formados por los concejales del PSOE y del BNG. Por lo que interpreta que la gestión realizada por el bipartito, contrasta con la desarrollada anteriormente por el PP, que "levantó las calles, recuperó el casco histórico e impulsó las infraestructuras termales que tiene la ciudad". Asegura que PSOE y BNG no han aportado nada en el campo del termalismo, salvo la piscina de As Burgas, que ya estaba programada, al contar con "la idea, el proyecto y la financiación".
Sin embargo, Enrique Nóvoa marca distancias con las obras realizadas, debido a que el anterior grupo de gobierno pretendía hacer "la recreación de una terma romana, en sintonía con el Centro de Interpretación Histórico de la Ciudad".
El portavoz del PP lamenta que PSOE y BNG repartieran el gobierno de la ciudad "como si fuera un botín de guerra, sin tener en cuenta los intereses de Orense, por falta de un proyecto de ciudad", con la obsesión permanente de rentabilizar políticamente la gestión realizada por cada una de las fracciones del gobierno local, encabezadas por Francisco Rodríguez y Sánchez Vidal, que luego dio paso a García Mata e Isabel Pérez.
Enrique Nóvoa insiste en que, como el bipartito carecía de proyecto de ciudad, fue realizando su gestión, a lo largo del mandato, "a golpe de ocurrencias", levantando aceras, sin reponer en muchas ocasiones la red de abastecimiento que había debajo, y reformando jardines, con presupuestos muy elevados, que no constituían ninguna prioridad. "No hicieron ni un metro más de zonas verdes, fuera del parque Avilés de Taramancos, al lado del Barbaña, que quedó bien, por lo que los he felicitado", asevera.
El portavoz del PP critica que el grupo de gobierno mantuviera cerrado el Parque Miño "durante toda la primavera y parte del verano, para gastar 500.000 euros", montante que considera "una barbaridad". Y pregunta: "¿Quién pidió eso?". Por lo que la actuación, según su criterio, debería limitarse a colocar unos bancos y unos juegos.
Sin embargo, permanece cerrada desde hace cuatro años la piscina de pago de Oira, con lo que "obligan a cientos de ourensanos a utilizar la del Parque Tecnológico y la de Monterrei". Y agrega: "Tardaron tanto, porque el bipartito tiene el síndrome de privatizarlo todo. La privatizaron hace unos meses, y todavía no sabemos lo que nos va a costar a los ourensanos. PSOE y BNG son los campeones de la privatización de los servicios del Concello". Nóvoa critica que el bipartito haya paralizado la construcción de dos aparcamientos en el Puente, a pesar de que el PP dejó los proyectos, con los estudios de viabilidad hechos.