S. ESPINOSO - OURENSE
Tendencia a la baja. Ese es, en términos globales, el balance de la licitación de obra pública en Galicia durante el primer semestre del año y Ourense no sólo no rompe esa tendencia sino que la evidencia con creces.
El potencial inversor en la provincia en lo que va de año se situó en los 97,3 millones de euros, lo que supone un descenso del 48,4 por ciento con respecto a las cifras inversoras registradas en el mismo periodo de 2009, donde la obra pública licitada había alcanzado los 188,7 millones. Así se desprende de los datos que maneja la Federación Gallega de la Construcción, que evidencian que Ourense es la provincia gallega con una menor participación con respecto al total licitado en la Comunidad, siendo destinataria sólo del 8 por ciento de la inversión.
El descenso en obra pública licitada se debe al comportamiento, casi generalizado, de una menor colaboración inversora por parte de administraciones e instituciones. Tal es el caso de la Diputación, los concellos, universidades y, sobre todo, del Estado. Si bien, en este contexto de caída destaca el incremento inversor que se ha producido por parte de la Xunta de Galicia y que se ha convertido, en parte, en un salvavidas de la obra pública.
De los 97,3 millones invertidos en licitación de obra púbica en Ourense, 53,9 corresponden al Gobierno autonómico, cuantía con la que rompe la tónica del resto de administraciones y eleva su aportación en un 193,17 por ciento con respecto a la inversión destinada para esta finalidad en el primer semestre del pasado año (18,3 millones).
Entre las obras más representativas licitadas por la Xunta están el Edificio Judicial de Ourense (18,4 millones), urbanización y construcción de 25 viviendas de promoción pública en Vilamarín (4,4 millones), la mejora de la OU-121 en O Barco (4,6 millones) o el acondicionamiento de la OU-101 entre el Parque Tecnológico y Maceda.