J.FRAIZ - OURENSE
Las pilas de trabajo pendiente son una apisonadora en los juzgados. El ejemplo de esta sobrecarga es paradigmático en los dos órganos de lo Penal que, además de enjuiciar agresiones sexuales, alcoholemias, malos tratos o robos en jornadas maratonianas, tienen un serio reto en hacer cumplir las sentencias firmes que traducen las penas del papel a la realidad. Según los datos que recoge la memoria anual del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, los penales acumulaban, a 31 de diciembre de 2009, 2.073 sentencias pendientes de ser ejecutadas.
El trabajo del Penal números Uno y Dos, con los magistrados María Celia Conde y José Manuel Ruiz al frente, es estajanovista. Ambos órganos dictaron 736 sentencias el año pasado; a una media de dos cada día, domingos inclusive. Sin embargo hay lastre que se explica por la pendencia de ejecutorias y el volumen de trabajo atrasado: en 2009 los penales resolvieron 904 asuntos de procedimiento abreviado o juicio rápido; en el lado contrario de la balanza, todavía arrastran 242 casos que están pendientes de solución, frente a los 160 no solventados con los que se inició 2009.
Como una arteria esclerótica o el cuello de botella, el conjunto de todos los juzgados de Ourense trabajó el año pasado con 37.000 asuntos nuevos, asumieron por herencia del ejercicio anterior, a otros 8.500 casos y lograron resolver 35.700. Suponen el balance del trabajo de los principales órganos y jurisdicciones: Audiencia Provincial, Juzgados de lo Penal, Menores, Social, Contencioso-Administrativo, Mercantil y unidades de Instrucción.
La Audiencia Provincial es el único órgano colegiado, imparte Justicia un tribunal de tres magistrados por sección. La Sala Civil y Penal lograron reducir los casos pendientes que heredaron de 2008. Quedaron por solventar 598 casos de los 673 que había a 1 de enero del año pasado. En total, ingresaron 1.675 expedientes y resolvieron 1.172.
La Audiencia apenas trabajó en primera instancia. El 95% de trabajo del tribunal provincial lo constituyen recursos y apelaciones encauzados en la vía civil o penal.
Los dos contenciosos también han incrementado los índices de pendencia durante 2009. Asumieron 979 asuntos nuevos, se encontraron con 593 del año anterior y lograron resolver 922 de estos casos.
Un total de 650 tramitaciones quedaban inconclusas a 31 de diciembre de 2009, después de que los dos magistrados de esta jurisdicción hubieran dictado 417 autos y 671 sentencias.
Menor pendencia en Social
La jurisdicción Social, acuciada por la crisis, contará con un cuarto juzgado en Ourense a finales de este año. Según los datos del TSXG, sin embargo, los órganos sociales lograron resolver un 13% más en 2009 que en 2008; a pesar de que el número de asunto de nuevo ingreso también aumentó en torno al 8% de un año al siguiente. Los casos pendientes en el ámbito Social suman, a 31 de diciembre del año pasado, 758.
La carga de trabajo adquiere grandes dimensiones en los órganos de Instrucción. En conjunto, han dado salida a cerca de 28.500 asuntos tras ingresar unos 30.000 nuevos y contar con más de 6.000 en herencia del año anterior. El Número Dos de la capital se mantiene como el que menos trabajo acumula. Tiene 691 asuntos no solventados con los que deberá seguir trabajando en 2010, frente a los 1.042 y los 1.423 del Número Uno y el Tres, respectivamente.
Entres los tres órganos instructores asumieron el año pasado más de 18.000 casos nuevos sumados a los 3.800 que habían iniaco en 2008 y se prolongaron sin resolución un año más.
811 casos de índole familiar
En 2009, comenzó la andadura del Juzgado de Primera Instancia Número 6 con competencia exclusiva en asuntos de familia, como demandas de divorcios o custodia de hijos menores. En su primer año, partiendo de cero, el balance llega a un índice del 62% de resolución, con un total de 305 asuntos acumulados.