M.J.ÁLVAREZ - OURENSE
Desde el periódico alemán "Bild" con un millonario número de lectores, hasta "Los Ángeles Times", la cadena británica BBC o el mismísimo diario "Blick" de Suiza , repiten estos días el nombre del concello ourensano de O Carballiño, tras la declaración institucional como amigo predilecto de la villa del pulpo Paul, ya saben, el cefalópodo agorero que vive en un acuario alemán, y que adivinó los resultados del mundial de fútbol incluida la victoria final de España.
También se repite en los titulares de todo el mundo, el intento de compra del pulpo que mantiene Manuel Pazos un empresario carballiñés, cuya empresa ya ofreció 35.000 euros por el Paul o "Pabliño", como ya traducen algunos carballiñeses.
El enxebre topónimo de "O Carballiño" se entremezcla en miles de páginas web, de periódicos internacionales en inglés, francés o alemán, produciendo auténticos malabarismos visuales y suponemos que sonoros. ¿Se imaginan cómo pronunciará "O Carballiño" un lector alemán o un inglés?
A esto se suma la desinformación sobre el tema que tratan pues algunos medios internacionales hacen referencia al carballiñés Manuel Pazos "pulpeiro" de profesión como un "bussinesman" de O Carballiño algo parecido a un atildado hombre de negocios que se sube a diario a los aviones en "bussines class" con su "pulpo á feira".
Mientras en la versión inglesas de la wikipedia, ese diccionario virtual en el que hay ya una página dedicada al pulpo Paul actualizada al momento, se refieren a Manuel Pazos, el carballiñés que quiere comprar el cefalópodo como un "fisherman" o pescador de O Carballiño, en la creencia seguramente de que la villa ourensana de interior tiene mar y el "pulpeiro" anda todo el día pescando pulpos por el municipio para abastecer al plato típico de estas tierras ourensanas y de Galicia.
Si lo que buscaba el alcalde de O Carballiño, Carlos Montes, cuando el concello nombró al pulpo amigo predilecto y al anunciar durante la presentación hace de esa multitudinaria Festa do Pulpo que celebra cada verano este municipio, su intención de llevar una escultura de regalo al "Paul" y traerlo de visita, era publicidad internacional, lo consiguió con crece y antes de que el famoso animal, haya puesto un sólo tentáculo en tierras gallegas
En el periódico "Blick" suizo reproducía ayer las declaraciones realizadas por el empresario carballiñes en FARO DE VIGO, en las que tranquilizaba a los propietarios del acuario de la ciudad germana de Oberhausen donde vive Paul diciéndoles que "no deben tener miedo porque en O Carballiño no nos vamos a comer el pulpo".
La publicidad que brindan los periódicos internacionales a la villa carballiñesa y al plato nacional gallego es todavía mayor, dado que el "Bilk" ofrece al final de la noticia a sus lectores suizos, la receta del "pulpo á feira" y explica que consiste en "pulpo cocido en rodajas, con pimiento picante y sal gruesa y servido con un gran chorro de aceite de oliva". A este paso hasta Ángela Merkel acaba acompañando a u compatriota Paul hasta O Carballiño