VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El proyecto de integración de la alta velocidad en la ciudad de Ourense se ha convertido en una patata caliente que parece quemar a todos los responsables políticos. Así, el ministro de Fomento, José Blanco, anunció el pasado viernes que será una cuestión que aborde la Sociedad de Gestión del AVE que se constituirá en breve, y en la que estarán representadas las tres administraciones: Central, Autonómica y Local.
Por su parte, el conselleiro de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Agustín Hernández, aseguró que la Xunta "no tiene preferencia por una de las dos alternativas que se barajan", en alusión al proyecto de la variante exterior, que defiende el Concello, patronal y Cámara de Comercio, y la que contempla la trama actual con mejoras sustanciales, que se concretan en el soterramiento de las vías, que plantea el sector ferroviario de UGT.
Lo que sí concretó Hernández es que por parte del Gobierno gallego se pidió al Ministerio de Fomento que se realice un estudio exhaustivo, teniendo en cuenta las alegaciones presentadas, y se elija la mejor para la ciudad, debido a que la llegada del AVE debe ser "una oportunidad de desarrollo para Ourense".
En lo que existe acuerdo total, por parte de los responsables de las diferentes administraciones y de las organizaciones económicas y sociales, es que la Estación Empalme se convierta en la futura estación del AVE, y que sea intermodal, que incluiría la estación de autobuses.
Las diferencias surgen en clave de soterramiento, como plantea el PP, ante la indefinición, pendiente de los estudios de los técnicos, por parte del gobierno municipal, y el rechazó de UGT, que propone un soterramiento de las vías.
Y mientras se espera la resolución sobre las alegaciones presentadas al expediente de información pública del "Estudio informativo del proyecto de integración urbana de Ourense", las posturas entre la patronal ourensana, expresada por su presidente Francisco Rodríguez, al ministro Blanco, a favor de la variante exterior, y la que defiende UGT, son opuestas, como así lo expresó ayer su secretario general, José Luis Fernández Celis.
El responsable fue rotundo a pedir a la patronal que explique "dónde está el beneficio para Ourense con la variante exterior", y esgrimió, como un argumento de peso, sobre todo en tiempo de crisis, que su coste se incremente "en cerca de 300 millones de euros". También reprocha que después de tanto tiempo se dejarse oír ahora realicen propuestas que llevan consigo "un nuevo retraso del AVE", ya que una modificación alarga todo el proceso, cuando "no es necesario con se expone en nuestra propuesta".