M.J.A. - OURENSE
Una inversión de 1, 4 millones de euros procedentes del Plan E y un proyecto integrador, que prevé convertir el Campo de Feira de Ourense en mascarón de proa del desarrollo termal de las riberas del Miño, han hecho posible este nuevo concepto de espacio ferial totalmente renovado, con un comedor abierto al río y en el que la tradición se mezcla con ciertas pinceladas zen, dejando atrás medio siglo de abandono, uralitas. baches y falta de salubridad del recinto gastronómico más simbólico de la ciudad.
Ayer y para celebrarlo el concello oficiaba la primera pulpada oficial, en el nuevo Campo da la Feira, con un participativo acto presidido por el alcalde Francisco Rodríguez, el teniente de alcalde, Andrés García Mata y la edil de Comercio,Turismo y Termalismo Ana Garza, área que desarrolló todo el proceso de tramitación y ejecución del proyecto.
Una cubierta poligonal protege el nuevo recinto, que frente al antiguo caos tiene apartados bien diferenciados, con zonas de venta y lavaderos para cada tabernero y que se ha ido desarrollando también con as aportaciones y sugerencias de estos últimos.
Bancos y mesas móviles permitirán utilizar la amplia superficie de la zona de comedor para otros usos, cuando no sea día de feria y se han incorporado también zonas de duchas, aseos y almacenes, pensando en la comodidad de todos los profesionales de este sector trabajan en las mejores condiciones.
También se reservaron zonas de estacionamiento para liberar de tránsito rodado el entorno ferial. En una zona elevada sobre el conjunto y que ejerce también la función de de mirador sobre el río construido también en madera y cristal, lo que le confiere también esa simplicidad acogedora que caracteriza las construcciones termales e de ribera va el recinto del futuro restaurante, que abrirá cada día con carácter estable, una vez que el concello culmine el proceso de concurso y adjudicación de la gestión del mismo.
Ese restaurante pondrá el acento en un objetivo claro del concello que esta inversión, y este espacio no abra solo los días 7 y 17 de cada mes sino que sea un escenario permanente para disfrutar de la gastronomía el paisaje y las instalaciones termales del entorno.