S. ESPINOSO - OURENSE
Con el Centro Cívico de la calle Colón, el Concello de Ourense, a través de la Concejalía de Benestar Social, puso en marcha una filosofía de crear espacios públicos para ponerlos a disposición de los vecinos como espacios dinamizadores de la vida en los barrios y áreas rurales. De esta política nació la propuesta municipal de crear una red de centros cívicos, que aún no se ha dejado ver en la práctica, pero que está en camino.
Al Centro Cívico de la calle Colón se le sumará en verano el de A Cuña, poniendo a disposición del vecindario 1.500 metros cuadrados. Según confirmó la edil del departamento social, Marga Martín, en junio las obras deben estar terminadas y el recinto equipado para su puesta en funcionamiento.
Un tanto más retrasados se encuentran los otros cuatro espacios previstos en esta red de centros cívicos: el de A Ponte, O Pino, Seixalbo y Ceboliño. Los proyectos ya han sido licitados y están pendientes de adjudicar los trabajos para que las obras den comienzo en breve. Y es que la idea de la Concejalía de Benestar Social es clara: todos los centros cívicos deben estar funcionando a principios del próximo año. "Estamos haciendo un esfuerzo importante. Cuando llegamos al gobierno no había ningún centro cívico en la ciudad y en menos de cuatro años vamos a pasar de cero a seis", explica Marga Martín.
Sacar adelante este proyecto supone un desembolso económico de casi dos millones de euros que van financiados con cargo al Plan E. De ellos, casi un millón (961.100 euros) van destinados exclusivamente a la construcción del Centro Cívico de A Ponte en las antiguas viviendas de Renfe, cuyo recinto hay que tirar casi en su totalidad y volver a levantar.
Estos centros nacen como espacios abiertos a los vecinos, por eso, sus instalaciones podrán ser utilizados al margen de los actos programados por la propia institución municipal. Con esa idea se dotará, precisamente, al Centro Cívico de A Cuña de un gran salón de actos. Podrá ser utilizado por el colegio o los vecinos.