M.J. ÁLVAREZ - OURENSE
La Concejalía de Medio Ambiente sigue adelante con sus proyectos de recuperación de paseos fluviales y rutas de senderismo, que sumarán este año seis kilómetros más, al incorporar en los presupuestos una partida para la Ruta de los Carrilanos, un sendero periurbano que sigue la historia del tren en la ciudad. A esta ruta se añade la primera fase del tramo que unirá en la ribera derecha del Miño, el camping de Untes con Santa Cruz de Arrabaldo y con el que culminan varios lustros de ejecución de paseos fluviales en la ciudad.
Los presupuestos del Concello para 2010 consignan ya una partida de más de 40.000 euros para iniciar los trabajos de la Ruta de los Carrilanos, un homenaje a la llegada del tren y a los hombres que la hicieron posible, los llamados "carrilanos", abriendo con sus manos una vía férrea en cuyos trabajos dejaron en muchos casos la vida.
Se trata un recorrido etnográfico, paisajístico e histórico de 4 kilómetros, que va desde la Estación de San Francisco a Seixalbo siguiendo el trazado de una vía férrea que cambió la historia de Ourense.
El concejal de Medio Ambiente del Concello de Ourense, Demetrio Espinosa, destaca además el inicio de las obras de la ruta ambiental con la que se rematarán los paseos ribereños, y que comprenderá en este caso desde el camping de Untes hasta Santa Cruz de Arrabaldo.
"Es un trabajo que comenzó ya este año y contamos para este proyecto de paseo con ayuda del Ministerio de Medio Ambiente; y el trayecto total es de 4 kilómetros, de los cuales pensamos culminar una primera fase de 2 kilómetros en la presente anualidad".
Se trata de la continuación del paseo Outariz-Untes y, al igual que se había en hecho en este tramo ya inaugurado, "en el nuevo sendero ambiental que discurrirá desde el camping de Untes hasta la zona de Arrabaldo vamos a potenciar el carácter natural del entorno, la vegetación propia de ribera, y sólo intervendremos para incorporar elementos de seguridad, mobiliario urbano y zonas de descanso o papeleras".
Al igual que en la fase anterior, este tramo pretende ser un aula de la naturaleza abierta, que sirva en unos casos para un paseo oxigenado alejado de la carretera, e incluso en el apartado didáctico para formar a escolares o caminantes mediante paneles informativos de la rica variedad de árboles y vegetales de ribera y de su fauna.
En el caso de la Ruta de los Carrilanos que se quiere acometer este año, es una senda de interior siguiendo el trazado del tren e incluirá en esos 4 kilómetros, señalizados con paneles informativos y materiales ferroviarios, como traviesas en desuso, un paisaje humano y urbano que incluye desde las vaguadas naturales a las trabajadas por la mano del hombre, como viñas y zonas agrícolas, que salpican este tránsito entre el centro urbano hasta el fin de trayecto en la zona rural de Seixalbo.