M.J.A. - OURENSE
Alrededor de cinco de cada cien pequeños y medianos comercios de la provincia carece de licencia o permiso de actividad, trámites que bien no se hicieron en su momento por la permisividad en algunas zonas del rural o que se perdieron en las propias administraciones, especialmente lentas a la hora de facilitar este tipo de papeleos. Teniendo en cuenta que en la provincia hay una media de 7.000 establecimientos comerciales la situación de supuesta irregularidad afecta a poco más de 300 locales.
Son datos de la Federación de Comercio de Ourense, que acaba de presentar una serie de alegaciones al borrador del anteproyecto de Ley de Comercio que prepara la Xunta, para que tenga en cuenta la realidad de estos establecimientos, "la mayoría históricos y de mucho prestigio" afirman, para que su situación no les deje fuera del Rexistro Galego de Comercio que quiere elaborar la Xunta y en el que hay que estar para poder tener derecho ayudas y subvenciones para el comercio.
"En la mayoría de los casos los permisos no existen, o porque son comercios heredados de padres a hijos y hubo extravío; porque se perdieron en la propia administración pues antiguamente esos permisos se solicitaban en los gobiernos civiles, y luego los archivos se trasladaron a los concellos" advierte el presidente de la Federación de Comercio de Ourense, Aurelio Gómez Villar. Por eso solicitan que sea suficiente con el aval de las propias federaciones de comercio para que esos establecimientos puedan figurar en el futuro Rexistro Galego de Comercio.
Fue uno de los temas que se abordó durante la pasada reunión extraordinaria de las asociaciones de comerciantes de Ourense inscritas en la federación, para analizar el borrador del anteproyecto de la Ley de Ordenación de Comercio Interior de Galicia y que fue calificado en líneas generales de "muy positivo".
Entre estas asociaciones está Ourense Centro, el centro comercial abierto, cuyo presidente Emilio Pedro González hace hincapié en la necesidad de garantizar todos los derechos a recibir ayudas o subvenciones para rehabilitación de comercios a los propietarios de esos establecimientos que no encuentran sus licencias.
"No se trata de vulnerar la ley, solo de adaptarla a la realidad pues son casos contados y exigirles iniciar esos trámites puede dejarlos durante años fuera de la línea de ayudas autonómica,", apunta Emilio González.
Fue una de las alegaciones de la Federación de Comercio de Ourense a este anteproyecto de ley, junto con la petición expresa para que prohiba a y medios de comunicación de vender productos financieros o incluso menaje canjeable por puntos.
Se pidió también que se incluya en la ley un apartado que controle la duración de las ventas con descuentos para paliar la trampa de las "ofertas especiales" que hacen algunas cadenas multinacionales antes del calendario oficial de rebajas. También que se otorgue un máximo de dos meses a los establecimientos nuevos o remodelados para vender a precios especiales.