REDACCIÓN - OURENSE
La Iglesia ambicionó el mesianismo de la música pop, transcribió al Evangelio algunos pentagramas de Dylan o Simon y Garfunkel, y asió la solemnidad de las melodías new age para unir tempo lento y ritmo espiritual con la palabra de Dios. Incluso en los aledaños de la religión católica, la eucaristía se imbuyó de motivos gospel o rayanos en el rhythm and blues.
Como un evento paradigmático del idilio entre música y religión, el Festival de la Canción Misionera de Ourense alcanzó ayer la cuadragésimo primera celebración con un Auditorio Municipal prácticamente repleto ante el espectáculo que brindaron los máximos exponentes de esta iniciativa del Obispado de Ourense: trece agrupaciones formadas a nivel parroquial o escolar con ganas de dominar sus gorgoritos, así en la tierra como en el cielo.
Mención a los misioneros
El Obispado de Ourense organiza el festival, para que jóvenes y niños (el turno para los más pequeños se produce desde las cuatro de esta tarde) aprovechan la canción "como una plataforma para ayudar a la evangelización a través de la música". Por eso se escoge el festival como el marco adecuado para reconocer la labor generosa de los misioneros emigrados, los "de allá" (en esta edición, fue galardonado Adolfo Zon); y también a los voluntarios "de acá", y este año se ha reconocido al Colegio Salesianos por sus iniciativas y su centenario.
En lo musical, trece canciones completaron el certamen. Janeiro´s Folk presentó "Caminaremos hasta Santiago"; Novos Vieiros, "Camino por la senda de la vida"; Grupo Alondra, "Caricias de Dios"; Voces amigas de San Pío X y San Ciprián, "Historia de un Camino"; Noso Lar, "La senda de la palabra"; Corda Rota, "Peregrino do Evanxeo"; Coral de Poulo, "O Novelo"; Amencer, con "Para que tengan vida"; Mundo Novo, con "Pasos peregrinos"; Sinergia, con "Peregrinos del amor"; Nova Xeración de Barbadás, con "Ser camino"; Iuvenes cantores, con "Únete ó camiño, únete á misión"; y Rubén y Álvaro, con "Tu historia".