M.J.ÁLVAREZ - OURENSE
Personal de vigilancia de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil detectó a media tarde de ayer, un vertido de espuma en el cauce del río Barbaña que procedía de la depuradora de residuales del Concello San Cibrao das Viñas, que está siendo analizado para comprobar si se trata de sustancias contaminantes como las que devastaron el pasado año este hábitat fluvial y si superan los parámetros máximos marcados por la ley.
No obstante según la Confederación, en la primera inspección visual parece descartarse que se trate de un vertido importante y menos de la dimensión del ocurrido el pasado año, pues ayer se apreciaba una ligera capa de espuma que no dejaba ningún resto en el cauce fluvial del Barbaña al llegar a la altura de Progreso.
El resultado de los análisis se dará a conocer a lo largo del día de hoy. La alcaldesa de San Cibrao, Elisa Nogueira declaró en la tarde de ayer desconocer la existencia de vertido alguno procedente de su concello, en tanto que el ayuntamiento de Ourense se limitó a señalar que está a la espera del resultado de la mencionada analítica, que se prevé arroje resultados inocuos para el hábitat del Barbaña. En caso contrario anuncian que enviarían un informe de lo ocurrido a la Fiscalía Especial de Medio Ambiente de ese mismo ministerio.
Los técnicos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil tomaron una muestra de agua en el desagüe de la depuradora de San Cibrao que fue donde se produjo el vertido; otra aguas arriba de la depuradora y una tercera aguas abajo.
Este vertido, aunque leve, es un varapalo más al ecosistema fluvial del Barbaña, prácticamente arrasado con el vertido el pasado año, de sustancias como mercurio y metales pesados, que según reconocía el propio presidente de la Confederación Miño-Sil, Francisco Fernández Liñares acabó con la vida de 17.000 peces y dejó prácticamente muerto el cauce del Barbaña", según declaraba entonces.
Curiosamente este vertido detectado ayer, inocuo tal vez, pero un nuevo ataque a un cauce fluvial de trazado urbano que, al igual que el Miño debería ser un referente del medio ambiente en Ourense, se produce unos días después de la presentación del "Plan Especial de Protección del Sitio Histórico del Conjunto Fontes Termais das Burgas y su "Entorno", proyecto que incluye en su cuarto apartado la recuperación natural del río Barbaña.
El objetivo del proyecto es convertir una zona degradada en equipamiento de la ciudad y unidad al entorno termal de As Burgas, ampliando para ello la superficie de terreno ribereño de propiedad pública y saneando su cauce.
El concejal de Medio Ambiente del Concello de Ourense, Demetrio Espinosa, reconoce que el proyecto e As Burgas "es magnífico en todo su desarrollo, aunque la recuperación del Barbaña precisa un proyecto aparte, pues es "muy compleja al incluir realidades urbanísticas muy diferentes y zonas especialmente degradadas".