M.J.ÁLVAREZ - OURENSE
El Concello de Ourense dota este año una de sus partidas más fuertes, que rondará los 400.000 euros, para solucionar los problemas de humedad que afectan gravemente a uno de los parques más grandes y populares de Ourense, el Parque Miño.
Ubicado en una zona con una alta capacidad freática, lo que obligó ya en su día a realizar obras de canalización del agua para evitar el encharcamiento en su cota más baja, en cuestión de unas semanas el Parque Miño será sometido a su su primera gran obra de remodelación desde su inauguración hace ahora 18 años.
"Es un parque que nació en su día pensado para jugar, poder tumbarse en el césped pero a causa de la gran cantidad del agua hay muchas zonas en las que se crean charcos, incluso en verano", explica el concejal de Medio Ambiente Demetrio Espinosa.
El costoso proyecto que obligará a levantar buena parte de esta zona verde que tiene 18.000 metros cuadrados de superficie, prevé además actuar en la zona del arenero del parque infantil donde la arena será sustituida por placas de caucho para brindar mayor seguridad al recinto.
Además se canalizarán las aguas que vierten desde la rampa de acceso, situada en la cota más alta del parque, cuya construcción fue la que agudizó en buena parte el problema al derivar las aguas en dirección a Parque Miño.
Finalmente en la cota más baja de esta gran zona verdes, la que está colindante a la carretera Nacional 120, se construirá otro estanque que triplicará en tamaño al estanque actual según las previsiones del edil de Medio Ambiente.
Demetrio Espinosa recuerda que "éste como otros grandes parques de la ciudad, fueron concebidos y construidos durante la etapa del alcalde Veiga Pombo" .
El proyecto fue diseñado en su día por el técnico municipal Carlos Cacamo, quien recuerda que "mi idea era dotar en la ciudad un nuevo concepto en el que lo hasta entonces prohibido, pisar el césped pasara a ser un elemento más del disfrute, que fuera una zona de uso intergeneracional y de contacto con la naturaleza". Reconoce que "se hizo con muy poco dinero e incluso el primer proyecto de drenaje de las aguas fue muy barato, pero lo cierto es que con los años este parque ha ido ganando en aficionados e incluso es lugar de posado de las fotos de bodas", bromea el técnico.
El parque data de 1992, pero los terrenos en que se ubica, conocidos como Finca Méndez, pasaron a propiedad municipal en 1987 "y entonces eran los arrabales de la ciudad", recuerda Cacamo.