JAVIER FRAIZ - OURENSE
"Festa de día e de noite sete días á semana" dicen las coplas de ciego que glosan la vida y milagros de Frei Canedo. Un monje que abandonó la vida de asceta en el barrio de A Ponte, donde cientos de personas se congregaron ayer para conmemorar el particular día santo de un religioso al que sus acólitos no pierden ocasión de envidiar atributos: "moitas virtudes vos tiña, predica verdades eternas, gran humildade e bondade, e gran c... entre as pernas".
Música de charangas, vino para curar el frío y humor por si los reaccionarios mandaban rasgarse las vestiduras. La asociación cultural Frei Canedo estiró la jornada del lunes de Entroido con toda una programación de actividades realizadas, como sucede en las romerías multiplicadas por toda Galicia, en el entorno lindante con la capilla del fray.
A las seis de la tarde, los ritmos de charanga llamaron a rebato en las estribaciones de A Ponte Romana, donde hace años comenzaban los dominios del término municipal de Canedo. Los correligionarios se iban hacinando bajo un ambiente de fiesta que, alrededor de las siete y media de la tarde, adquirió un cariz solemne por rigor.
A esa hora, los cofrades de Frei Canedo dieron la alternativa a los nuevos miembros del colectivo y les encomendaron el dogma de fe que, con anterioridad, pusieron en práctica mediante una bendición papal, la purificación del lugar santo con el "potefumeiro" y un sermón que este año dirigió a los feligreses el fisioterapeuta Casiano.
A continuación, se puso en marcha la procesión en favor de Frei Canedo. Cientos de personas, caracterizadas la mayoría y entre ellos, el alcalde y el edil popular Pepe Araújo, presenciaron el pasacalles de las comparsas "Blanquita e a Lexión", "Os Folións de Trives", "As Romanas da Ponte", "Os Bombeiros de Canedo", "O Noso Papa", "O Abade da Orde" y "As Forzas Vivas do Pobo".
Tras la devoción, llegó el turno de tareas más mundanas cena y baile. Todos los cofrades disfrutaron de una gran cachuchada que recompensó la labor de evangelización. Los pontinos les acompañaron al inicio de la madrugada, que deparó un baile de disfraces seguido de un folión antes de que Frei Canedo se retirara a sus aposentos.
En el resto de Ourense, Don Carnal tuvo más apariciones. Música, baile, orquesta y programación lúdica para todos los públicos y, especialmente, para la población infantil, que disfruta de vacaciones.