X.M. DEL CAÑO - OURENSE
El sector oficialista del Partido Popular (PP), crítico con el baltarismo, avisa de que la sede central del partido no permitirá que se celebren elecciones primarias en Ourense, para designar candidato a la Alcaldía, entre los cinco aspirantes que hay en la actualidad, como propone el actual presidente provincial, José Manuel Baltar Blanco. Cargos cualificados del partido sostienen que la iniciativa “choca contra los estatutos del PP”, como demuestra que “no se hicieran nunca”.
Cargos del partido explican que quien propone los candidatos de los concellos con más de 20.000 habitantes es el comité electoral local y la decisión definitiva “la toma la dirección del partido en Madrid”. Y advierten de que si un solo militante presenta recurso, “le echa las primarias abajo”, porque “no las contemplan los estatutos del Partido Popular”.
El sector oficialista sostiene que José Luis Baltar y Baltar Blanco no se pueden quejar de que el portavoz del PP en el Concello de Ourense “no les correspondiera”, apoyando al hijo del presidente de la Diputación, después de que éste se opusiera a que fuera el número uno en las anteriores elecciones municipales. “No lo puede respaldar, para que luego le clave el puñal”, aseveran.
Contempla como “juego sucio” que Baltar Blanco intente desbancar con elecciones primarias a Enrique Nóvoa, impulsando la entrada de un número importante de afiliados en la ciudad, para variar la relación de fuerzas, después de perder las elecciones internas en la capital.
Grave error
El sector oficialista sostiene que José Manuel Baltar está cometiendo “un grave error”, al no intentar ganarse la confianza del 37% de la militancia que no lo apoyó en el congreso. Y califica su actitud de “prepotente”.
Los críticos del PP admiten que Baltar Pumar utilizó la Diputación para que su hijo ganara el congreso, a base de “realizar presiones y de vender favores, a cambio de…”. Y elevan a 300 –en lugar de los 220 que detectó el PSOE– el número de compromisarios que mantienen vinculaciones laborales con la institución provincial y otros organismos dependientes, argumentando que “tuvieron que votar a Baltar Blanco a la fuerza; cómo le van a decir que no”. Y aseguran que el presidente está tomando represalias con los operarios que no apoyaron a Baltar Blanco, mediante controles de los jefes de servicio. “Ahora tienen que pedir permiso para salir a la calle y para tomar café”.
El ex presidente del PP y titular de la Diputación, José Luis Baltar, abandonó ayer Viana do Bolo, con la disculpa de que había quedado a comer con su mujer, justo en el momento que llegaron el secretario regional del PP, Alfonso Rueda, el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, y el delegado territorial de la Xunta, Rogelio Martínez, por lo que se limitó a saludarlos, para evitar darles explicaciones sobre la utilización de tránsfugas y de 300 operarios de la institución que preside en el congreso del PP.
Apoyo de tránsfugas
El sector oficialista admite que el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, utilizó como compromisarios a tres tránsfugas de Calvos de Randín y a uno de Trives, vulnerando el Pacto Antitransfuguismo, como denunció el PSOE. Y considera “más grave todavía” que recurriera a dos miembros de la candidatura de la alcaldesa del BNG de A Bola, María Teresa Barge, para que prestaran apoyo a su hijo, José Manuel Baltar Blanco, en el congreso del día 30 de enero.
Las personas que fueron en la lista del BNG de A Bola como independientes, y luego permanecieron afiliados al PP, son María Jesús Ravelo Pereira y David Pereira. El sector oficialista del PP reprocha a José Luis Baltar que en lugar de “expulsarlos de forma automática”, al comprobar que aparecían en la candidatura nacionalista en el año 2007, los mantuviera “ocultos” como militantes y recurriera a ellos para que fueran compromisarios de su hijo.
El sector crítico encuentra completamente “desproporcionado” que José Manuel Baltar Blanco ganara el congreso de Ourense con el apoyo de 300 compromisarios –el PSOE logró identificar a unos 220– que mantienen vinculación laboral con la Diputación u organismos dependientes, teniendo en cuenta que el PP cuenta con 25.000 afiliados.