REDACCIÓN - OURENSE
El delegado territorial de la Xunta, Rogelio Martínez, el jefe de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, César Losada, y el alcalde de Riós, Francisco Armando Veiga, supervisaron las obras que se acometieron en Pena do Souto y Castrelo de Cima. La Xunta invirtió en estas actuaciones, que contaron con un plazo de ejecución de catorce meses, un total de 522.956 euros.
Las obras se realizaron en dos espacios diferenciados. La primera actuación se acometió en el cruce de caminos que hay en la carretera de Pena de Souto, desde la OU-103, consistente en el acondicionamiento de la pavimentación, creando senderos peatonales, zonas de reposo y vías para vehículos. También se instaló alumbrado público con tres luminarias sobre poste y se eliminaron los postes eléctricos soterrando las instalaciones de telefonía y electricidad.
A 820 metros
Pena de Souto, de la parroquia de Navallo, se encuentra a 820 metros de altitud. El proceso de creación y crecimiento del núcleo responde a los asentamientos que se realizaron en torno a los caminos y rutas de paseo que con la proximidad de los ríos facilitaron su desarrollo para la agricultura y la ganadería. En la actualidad es un área muy despoblada. La Xunta pretende mejorar la calidad de vida de las personas que residen en el núcleo con la inversión, tal como indicó Rogelio Martínez.
En Castro de Cima la empresa adjudicataria de las obras realizó el cierre de un amplio espacio para el ocio, pavimentó la plaza y soterró las líneas de electricidad y telefonía. Pero además, delimitó las zonas de circulación, creó una plaza con sendero peatonal, escaleras que conectan con la iglesia parroquial, restauró un mirador y procedió a la reposición de mobiliario urbano y papeleras.