V. RODRÍGUEZ - OURENSE
Una realidad sin paliativos. Ourense se encuentra en los últimos lugares en cuanto a equipamiento y la disponibilidad de acceso a internet, con casi 10 puntos por debajo de la media gallega, ya que tan sólo el 52,5 por ciento de los hogares de la ciudad disponen de conexión, frente al 62,3 por ciento en Galicia.
El estudio realizado por un equipo de investigadores del área de conocimiento de Estadística e Investigación Operativa, vinculados a la Escuela Superior de Ingeniería Informática y la Facultad de Ciencias empresariales y Turismo de la Universidad de Vigo, que fue presentado ayer por el concejal de Economía, Agustín Fernández y el director xeral de Emprego, José Ángel Vázquez Barquero, junto con al profesor de empresariales, Tomás Cotos, no deja lugar a dudas, ya que la ciudad, con más de 107.000 habitantes, se equipara a los municipios de más de 10.000 habitantes y menos de 20.000 por su baja conexión a internet.
Brecha digital
Ante los datos concluyentes, el concejal de Economía, Agustín Fernández, fue expeditivo al afirmar que la brecha digital es "un abismo digital" en la ciudad, y señaló "el envejecimiento poblacional, el nivel de rente y desconocimiento" como causas de una situación que plasmaron en su estudio los investigadores del Campus de Ourense.
Para cambiar la tendencia y eliminar esa brecha digital, Fernández explicó que durante 2009 y 2010 se invirtieron más de 1,3 millones de euros, y en breve se espera incrementarlo en 200.000 euros más, para una red wifi que se encuentra en disposición de funcionar, y será "universal y gratuita" en todos los espacios públicos.
Entre las actuaciones ejecutadas por parte del Gobierno municipal destaca la inversión de 300.000 euros en la localidad de Seixalbo, que es la del rural con mayor población, y que dispone de las infraestructura necesaria para poder acceder a Internet con todas las garantías.
Lo que también puso de manifiesto el concejal de Economía, es la relevancia que tiene todo lo relacionado con las nuevas tecnologías y el acceso a Internet para la "competitividad y el desarrollo" socioeconómico, de ahí la apuesta del gobierno por superar la situación actual.