VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El grupo municipal del Partido Popular arremetió ayer contra el gobierno bipartito por la política de personal por el “despilfarro” que supone, además de recordar que deja al descubierto el “incumplimiento” de PSOE y BNG sobre el “ahorro” que a éste capítulo se destinaba, y que pasaría a gasto social.
El portavoz popular, Enrique Nóvoa, esgrimió como argumentos de las denuncias realizadas el incremento de la plantilla municipal en los 30 meses de gobierno bipartito, y que supera el 22,3 por ciento, ya que pasó de las 659 plazas que había con el PP, a los 806 que existirán en 2010.
Lo que supuso un fuerte incremento del capítulo de personal. La comparativa que daba a conocer Nóvoa no deja lugar a dudas: “en el último presupuesto del PP eran 30,4 millones de euros, mientras que en 2009, con el bipartito, fue superior a los 35 millones”, y que se incrementará en los presupuestos del presente ejercicio, pero se desconoce cuál será, debido a que aun no se presento el borrado. Pero “lo que si sabemos es que van a pedir un crédito”, por lo que podría rondar los 6 millones de euros.
Interinidad
Otro de los efectos “negativos” de la política de personal que se lleva a cabo, se refleja en la interinidad, que para los populares se disparó hasta un 484,2%, al pasar de 13 a 76 interinos, y según las previsiones que manejan, todo hace indicar que seguirá aumentado.
Y para redondear las críticas a la política de personal, la edil popular, Mónica Mourelo sostiene que se está “promoviendo” la precariedad laboral, a través de interinos y eventuales, que tendrían como objetivo final “buscar un mayor control”.
La creación de nuevas jefaturas de servicio, un total de 31, contempladas en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), algunas de las cuales “se duplican”, es para los populares un ejemplo claro de esa “disparatada” política de personal.
Las principales las dirigieron hacia el alcalde, Francisco Rodríguez, así como hacia la nueva concejal no electa de Personal, Carmen Rodríguez, por ser los principales responsables de la situación. Y recuerda Nóvoa que todas estas “injerencias” llevaron a que dos directores generales de personal dimitieran en su momento.