JAVIER FRAIZ - OURENSE
Galicia y Portugal baten la dialéctica del sector funerario en Funergal, la única cita monográfica del negocio fúnebre que se celebra durante este año en la Península. Al amparo de un culto a la muerte que resulta consustancial en las dos orillas del Miño; la comunidad gallega y el país luso aportan más de la mitad de las 75 firmas participantes en la sexta edición de la feria, que se clausura a las ocho de esta tarde en Expourense tras dos jornadas transvasando negocio e ideas. Cataluña, con el 23% de los stands; y Comunidad Valenciana, que acude a Ourense con el 11,5%; completan la terna de firmas participantes.
La cita, de carácter marcadamente profesional, pretende fomentar el intercambio de mercados, ahondar en las vías de internacionalización y aglutinar las últimas tendencias de un sector "pujante en nuestra economía que nos convierte en un referente a nivel nacional", según matizaba ayer durante la inauguración del salón la directora xeral de Comercio de la Xunta, Nava Castro.
Castro, que ocupó la ausencia del conselleiro de Industria, Javier Guerra, apostaba por una próxima edición que convierta Funergal "en el referente a nivel europeo" entre las cinco muestras del sector funerario que se celebran cada año en el Viejo Continente.
La administración compromete, en colaboración con las cámaras de comercio, apoyos para la competitividad de una industria que, en el ámbito de la fabricación de ataúdes, está especialmente arraigada en la provincia de Ourense, donde existen 17 empresas del ramo; la mayoría en Piñor de Cea o Ribadavia.
Además de 75 expositores (un 15% más que en la edición de 2008) que ofrecen los últimos productos y servicios del sector en una superficie de 6.000 metros cuadrados , Funergal completa el programa con la celebración de jornadas técnicas en las que se abordan diferentes temas relacionados con la evolución del sector funerario.
Los participantes compartirán, con la colaboración de asociaciones profesionales, la situación actual del negocio en aspectos como el marketing funerario, la gestión de cementerios municipales o la incorporación de las tecnologías a los servicios mortuorios.
En este ámbito, existen portales especializados que ofrecen la posibilidad de enviar condolencias o pésames a través de Internet; así como bases de datos con información detallada sobre la situación de iglesias en la comunidad, para la gran mayoría de gallegos que, en el adiós, se decanta por el rito católico.