VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
La llegada de la alta velocidad a Ourense provocará una “alteración” en la posición actual en relación al conjunto del sistema urbano gallego, ya que “pasará de ser la ciudad interior respecto al litoral, para convertirse en la “ciudad adelantada” respecto a la integración en las redes y sistemas peninsulares y europeos, según proclamaron ayer José Luis Dalda y Ánxel Viña, integrantes del equipo técnico de Oficina de Planeamiento, que en estos momentos redacta el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
Fue la referencia más relevante que realizaron durante la intervención de ambos en las jornadas técnicas que sobre la llegada del AVE organiza el Concello de Ourense, y que se centró en la integración ferroviaria en un modelo urbano ordenado y sostenible. De ahí que al término de la misma, varios de los asistente criticaron la falta de concreción sobre la futura ordenación de la ciudad ante la implantación de la nueva infraestructura, y especialmente en la zona en la que tendrá mayor incidencia, como es todo el entramado de la futura estación central, la del Empalme, en A Ponte.
Dalda y Viña rechazaron las críticas, algunas de las cuales llegaron a cuestionar abiertamente su participación en las jornadas, alegando que no podían hacer referencia a un documento que se encuentra en fase de elaboración, como es el nuevo Planeamiento urbanístico de la ciudad, además de aludir que se debía diferenciar las dos cuestiones; llegada de AVE y nuevo PXOM.
Espacios más dinámicos
Lo que tienen claro es que la llegada de la alta velocidad “reforzará” la posición de Ourense frente a otras ciudades gallegas y su relación con los espacios más dinámicos del Eixo Atlántico, como así lo dejaron patente en una intervención que se prolongó por espacio de hora y cuarenta y cinco minutos.
También hicieron alusión a que en su condición de nudo ferroviario principal, la ciudad de Ourense “tiene la oportunidad de anudar su relación con los espacios urbanos más dinámicos del Eje Atlántico en conexión con el corredor cantábrico y el Norte de Portugal”.
Pero Ánxel Viña advierte que las infraestructuras ferroviarias modernas “no constituyen en si mismas un elemento de dinamización”, aunque reconocen que se convierten en uno de los elementos importantes para ese “impulso de las comunicaciones, transporte y la movilidad”.
Y ante la certeza de la modernización de las infraestructuras ferroviarias, plantearon una propuesta de actuación, que pasa por “movilizar los recursos de nuestras ciudades e impulsar las iniciativas públicas y privadas necesarias para conseguir el máximo aprovechamiento de las oportunidades que se abren con la llegada de la alta velocidad”, pero sin especificar el modelo de actuación, y eludiendo hacer referencia al caso concreto de Ourense.
Eso sí, Ánxel Viña alertó que en un contexto de creciente competitividad entre territorios, “las oportunidades siempre son escasas”, es por eso que sentenció que “a Galicia y a sus ciudades, y a Ourense en particular, se les presenta ahora una oportunidad extraordinaria: un tren que, aunque con retraso, no podemos perder”.
Los asistentes esperaron en vano que se abordase el nuevo sistema urbano, de nuevas oportunidades, que se genera con la llegada del AVE.